Este lunes 13 de abril, el alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, volvió a cuestionar el uso de la detención domiciliaria con brazaletes electrónicos tras un nuevo caso de inseguridad registrado en el sector del CAN en Bogotá, sobre la calle 26, cerca de la Registraduría.

En ese punto de la ciudad, la Policía frustró el intento de hurto contra una mujer y logró la captura de los responsables.

“Vuelve y juega. La policía hoy frustró el intento de hurto que hizo un delincuente hoy que tenía brazalete, es decir, estaba condenado y supuestamente en detención domiciliaria“, relató.

El hecho generó momentos de tensión, ya que se presentó un intercambio de disparos en medio de la reacción policial.

La rápida intervención permitió evitar que se consumara el robo, recuperar los elementos de la víctima y detener a los implicados, uno de los cuales resultó herido después de que uno de los uniformados activara su arma de dotación y fue trasladado a un centro asistencial.

Expulsan a ruso que realizaba megafiestas en El Poblado: así fue el trabajo de Migración Colombia

¿Nuevos mecanismos para bloquear la ubicación de los brazaletes electrónicos de vigilancia?

Durante el procedimiento, las autoridades identificaron que uno de los detenidos portaba un brazalete electrónico, pese a estar cumpliendo una condena de seis años por hurto.

Según el mandatario, el hombre debía permanecer en su vivienda bajo detención domiciliaria, por lo que su presencia en la calle evidenciaría una violación directa de las condiciones impuestas por la justicia.

Galán aseguró que este no es un caso aislado. La semana pasada, en otro intento de hurto a un furgón, uno de los delincuentes también tenía brazalete e incluso habría intentado bloquear su señal utilizando papel aluminio.

A esto se suma el caso de Diana Ospina, en el que el responsable del secuestro se encontraba bajo detención domiciliaria.

Así puede participar en edición 18 de la ‘carrera por los héroes’

Ante estos hechos recientes, el alcalde hizo un llamado al Ministerio de Justicia y del Derecho para que explique cuál es la capacidad real del Estado para controlar a las personas que cumplen condenas bajo esta modalidad.

“Llegó el momento de que el Ministerio de Justicia nos diga su capacidad para poder controlar a las personas que están detenidas en sus casas o que están en detención domiciliaria con brazalete, porque evidentemente tenemos a muchas de esas personas delincuentes nuevamente en las calles”, sentenció.

El mandatario advirtió que, si no existen mecanismos eficaces de seguimiento, debería revisarse la posibilidad de otorgar este tipo de beneficios a personas consideradas de alta peligrosidad.

Finalmente, insistió en que esta situación dificulta la lucha contra la delincuencia en la capital, al permitir que personas ya condenadas regresen a las calles y reincidan mientras, en teoría, continúan pagando sus penas.

Finalmente, reiteró la necesidad de tomar medidas de fondo que eviten que estos casos sigan repitiéndose en la ciudad.