Naín Andrés Pérez Toncel, conocido como alias Bendito Menor, no pasó inadvertido en las redes sociales. Mientras las autoridades seguían sus movimientos en el Caribe colombiano, el señalado cabecilla de las Autodefensas Conquistadores de la Sierra Nevada exponía ante miles de personas fragmentos de su vida.
Viajes, motocicletas, celebraciones, armas y momentos en pareja quedaron registrados en fotografías y videos. En muchas de esas imágenes aparecía Rosa Angélica Tarazona, alias la Bebecita, su compañera sentimental, quien también murió durante el operativo desarrollado en la madrugada de este viernes, 4 de septiembre, en Riohacha, La Guajira.
Detrás de aquella exposición, había un hombre al que las autoridades ubicaban en un nivel importante dentro de una organización criminal. Pérez Toncel era señalado como cabecilla del Frente Javier Cáceres de las Autodefensas Conquistadores de la Sierra Nevada, estructura con presencia en varios sectores del Caribe colombiano.
Su nombre aparecía en investigaciones relacionadas con narcotráfico, extorsiones y homicidios, entre otras actividades ilícitas atribuidas a la organización. Por información que permitiera dar con su paradero, las autoridades llegaron a ofrecer una recompensa de hasta 500 millones de pesos.
Su historia dentro de la estructura tampoco habría comenzado en los niveles de mando. De acuerdo con la información conocida sobre su trayectoria, empezó como sicario y posteriormente escaló posiciones hasta convertirse en uno de sus cabecillas, adquiriendo influencia criminal especialmente en La Guajira.
Ese prontuario contrastaba con la imagen que proyectaba en las plataformas digitales.
Una vida expuesta ante miles de personas
El hombre tenía una cuenta en TikTok donde se identificaba como “El bendito menor”, bajo el usuario @nain_perez2. En una revisión realizada por SEMANA, la cuenta registraba alrededor de 17.000 seguidores y más de 73.000 “Me gusta”.
No es posible determinar únicamente a partir de la información pública del perfil cuándo fue creado ni quién lo administra. Sin embargo, allí comenzaron a concentrarse numerosos registros de Pérez Toncel y de su relación con la Bebecita.
Las cifras muestran el alcance del contenido que en horas de la tarde desapareció porque borraron el perfil. Uno de los videos visibles superaba las 230.000 reproducciones y otros registraban más de 190.000, 170.000, 150.000 y 130.000 visualizaciones.
En los contenidos se ve a la pareja durante viajes, paseos y celebraciones. También aparecen fotografías de Bendito Menor junto a motocicletas y diferentes escenas de la vida en el conflicto armado, que mostraba públicamente.
La exposición no era nueva. Las propias autoridades habían advertido que Pérez Toncel utilizaba las redes sociales como una especie de vitrina. En diferentes publicaciones exhibía armas y enviaba mensajes con los que pretendía demostrar el poder que tenía en las zonas donde operaba la estructura criminal.
Incluso llegó a desafiar públicamente a las autoridades mientras era buscado. Esa conducta terminó convirtiéndolo en uno de los rostros más reconocibles de la organización a la que pertenecía, pese a que sobre él avanzaban labores de inteligencia para ubicarlo.
La propuesta de matrimonio a la Bebecita
Entre los registros que comenzaron a circular con fuerza días antes, hay uno que muestra una faceta completamente distinta a la que las autoridades describían en sus informes.
En una playa del Caribe, Bendito Menor aparece junto a la Bebecita y, frente a la cámara, le propone matrimonio. Después, Tarazona muestra el anillo que acababa de recibir.
No todo lo publicado era sobre viajes o escenas románticas. También circularon imágenes en las que Bendito Menor y la Bebecita aparecían vestidos con prendas de camuflaje y portando armas, un elemento que conectaba aquella presencia digital con los señalamientos que pesaban sobre ambos.
La Bebecita había llegado a un preacuerdo horas antes
Rosa Angélica Tarazona también tenía un proceso judicial abierto. Y uno de los detalles más particulares del caso ocurrió apenas horas antes de su muerte.
La Bebecita había llegado a un preacuerdo con la Fiscalía por concierto para delinquir, dentro de la investigación que enfrentaba por sus presuntos vínculos con las Autodefensas Conquistadores de la Sierra Nevada.
Tarazona había sido capturada en septiembre de 2025 y posteriormente recibió detención domiciliaria. Sin embargo, de acuerdo con la información conocida en el proceso, habría incumplido esa medida y regresado junto a Pérez Toncel.
Horas después de aquella actuación judicial, ambos murieron durante el operativo desarrollado en el barrio Los Olivos de Riohacha.
Así terminó la historia de una pareja que, mientras permanecía en el radar de las autoridades por sus vínculos con una estructura criminal, había convertido parte de su vida en contenido para redes sociales.