SEMANA conoció que se inició proceso de extinción de dominio contra 17 bienes e inmuebles, cuatro camionetas de alta gama, dos taxis y dos vehículos particulares que serían de la temida red criminal El Mesa, la cual se había expandido en Bogotá y Soacha.

La fortuna, de acuerdo con el director de la Dijín, el coronel Elver Alfonso Sanabria, habría sido conseguida con dineros producto de actividades ilegales como el secuestro y el homicidio.

En las últimas horas, la Policía de Bogotá reportó la captura de 23 presuntos integrantes de esta red en Bogotá, Soacha y otras regiones del país.

Así es la expansión criminal de El Mesa, una estructura que se subió al tarimazo de Petro en Medellín. Manejan negocios ilegales en Bogotá, Soacha y Cartagena

“Tras un año de investigación, agente encubierto, interceptación de llamadas telefónicas, búsquedas selectivas en bases de datos, análisis link, entrevistas, declaraciones juradas, álbumes fotográficos e inspecciones judiciales a procesos, fue posible identificar el actuar criminal de este grupo delincuencial”, indicó el general Giovanni Cristancho, comandante de la Policía de Bogotá.

Agregó el oficial: “Mediante 15 diligencias de registro y allanamiento, efectuadas en Suba, Soacha y Chiriguaná, Cesar, se logró la captura de 18 personas (17 por orden judicial y una en flagrancia). Cuatro de ellos se dedicaban a cometer sicariatos en la capital del país”.

“Esta organización es sanguinaria a la hora de buscar dominio territorial y su origen es el municipio de Bello, Antioquia. En el año 2012 incursionó en Bogotá y su modo de delinquir consistía en utilizar fachadas de taxistas para el transporte de estupefacientes y armas de fuego desde la localidad de Usme hacia Suba”, añadió el general Cristancho.

Capturados 23 presuntos integrantes del El Mesa. Foto: Policía

Es de anotar que desde 2025, SEMANA había advertido de la expansión criminal de esta red, cuyo origen es Antioquia y a la que en Bogotá se le conocía como Los Paisas.

“Arrendaban viviendas por cortos periodos, donde almacenaban las armas y estupefacientes. En estos lugares dosificaban la droga, y posteriormente, era distribuida en parqueaderos, discotecas y vía pública de los barrios en Suba”, indicó el general Cristancho.