Una nueva masacre se registró en Cúcuta, Norte de Santander, en medio de un panorama cada vez más crítico de orden público en la región. En la madrugada de este 3 de mayo, hombres armados asesinaron a cuatro personas en el barrio Las Delicias, en un ataque que ha generado preocupación por el recrudecimiento de la violencia.
Según las primeras versiones, el hecho ocurrió cuando sujetos armados llegaron hasta una zona residencial y abrieron fuego de manera indiscriminada contra un grupo de personas que se encontraba reunido. El ataque dejó varias víctimas en el lugar y sembró pánico entre los habitantes del sector.
Entre las víctimas fue identificado William Giovanny López González, de 34 años, reconocido líder comunal y presidente de la Junta de Acción Comunal del barrio Las Delicias, en San José de Cúcuta. Su asesinato ha generado especial preocupación por el riesgo que enfrentan los liderazgos sociales en zonas con fuerte presencia de grupos armados ilegales.
Junto a él murieron Pedro Emilio Leal Sánchez, de 48 años, y Sergio Andrés Durán Sánchez, de 21 años. Las autoridades avanzan en la identificación plena de la cuarta víctima, mientras se desarrollan operativos para esclarecer lo ocurrido.
El crimen no solo impacta por su brutalidad, sino por el contexto en el que ocurre. Según el seguimiento de Indepaz, con el asesinato de López González ya son 53 los líderes sociales y defensores de derechos humanos asesinados en Colombia en lo corrido de 2026, una cifra que evidencia el recrudecimiento de la violencia en distintas regiones del país.
Además, este hecho fue catalogado como la masacre número 50 del año, lo que refleja la persistencia de este tipo de ataques colectivos en medio de disputas territoriales y control armado.
La Defensoría del Pueblo ya había advertido sobre el riesgo en esta zona. A través de la Alerta Temprana 013 de 2025, que incluye a Cúcuta, el organismo hizo un llamado urgente a las autoridades al señalar que la imposición de normas por parte de grupos armados ilegales representa un riesgo constante de violación de derechos humanos.
A esto se suma la Alerta Temprana 027 de 2024, que advierte sobre acciones violentas en el municipio por parte de estos actores, quienes buscan imponer control social mediante amenazas, homicidios selectivos y prácticas de “limpieza social”, además de actividades como el reclutamiento de menores, la extorsión y restricciones a la movilidad.
En esta zona del país hacen presencia múltiples estructuras ilegales, entre ellas el ELN, el EGC o Clan del Golfo, el Frente 33 del Bloque Magdalena Medio, Los Rastrojos, Los Pelusos y otras bandas de carácter local, lo que convierte a Cúcuta y su área metropolitana en un territorio altamente disputado.
La jurisdicción corresponde a la Segunda División del Ejército, que mantiene operaciones en la región en medio de un panorama complejo de orden público.
Por ahora, las autoridades no han confirmado quiénes estarían detrás de este ataque, pero no se descarta que esté relacionado con las dinámicas de control territorial de estos grupos armados.
La comunidad exige respuestas y mayores garantías de seguridad, mientras el país suma una nueva masacre a una lista que no deja de crecer.