Un contundente operativo de la Policía Nacional en La Tebaida, Quindío, dejó al descubierto una red criminal dedicada al reclutamiento de menores de edad para actividades ilegales.

En total, 21 personas fueron capturadas y 12 niños y adolescentes rescatados, quienes habrían sido instrumentalizados por estructuras armadas ilegales.
De acuerdo con las autoridades, los menores eran trasladados desde el departamento del Cauca hacia otras regiones del país, donde presuntamente eran obligados a participar en delitos como extorsión, narcotráfico e incluso acciones violentas. La red estaría vinculada a estructuras disidentes de las Farc, específicamente a la organización liderada por alias ‘Iván Mordisco’.
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, aseguró que este golpe impacta directamente las redes de reclutamiento ilegal, un delito considerado crimen de guerra. “Los llevaban a cometer asesinatos o los exponían a la muerte.
“No vamos a permitir que sigan arrebatando el futuro de nuestros niños”, afirmó el funcionario.
Los 12 menores rescatados quedaron bajo protección del Estado para el restablecimiento de sus derechos, mientras que los capturados deberán responder ante la justicia por su presunta participación en estos hechos.
La Policía Nacional (@PoliciaColombia), realizó un operativo en La Tebaida, Caldas, dejando como resultado 21 capturados y el rescate de 12 menores que, según las autoridades, eran trasladados desde el Cauca para ser reclutados por una red vinculada a disidencias de alias 'Iván… pic.twitter.com/KMBXWRzjll
— Mauricio Vanegas (@Marovaan) May 3, 2026

Reclutamiento de menores en Colombia
Este caso se suma a una preocupante tendencia en el país. Según reportes recientes de las autoridades, el reclutamiento de niños y adolescentes por parte de grupos armados ilegales sigue en aumento, especialmente en zonas rurales donde hay presencia de disidencias.
Organismos internacionales han advertido que miles de menores continúan siendo víctimas de este fenómeno en Colombia, utilizado como estrategia para fortalecer estructuras criminales.
Las cifras más recientes confirman la gravedad del fenómeno. De acuerdo con la ONU, solo en 2024 se verificaron cientos de casos de reclutamiento de menores en Colombia, con un aumento sostenido en regiones como Cauca, Nariño y Chocó.
A esto se suma que, según alertas recogidas por Defensoría del Pueblo, el país enfrenta un repunte en esta práctica durante 2025 y 2026, impulsado por la expansión de disidencias y otros grupos armados ilegales que ven en los niños una forma de fortalecer sus estructuras y mantener control territorial.

Además, investigaciones y alertas recientes han señalado que estas organizaciones no solo reclutan menores para el combate, sino también para actividades logísticas, transporte de explosivos e incluso ocultamiento de delitos, lo que agrava el impacto sobre esta población vulnerable.
Históricamente, el país ha enfrentado cifras alarmantes: la Jurisdicción Especial para la Paz documentó que al menos 18.677 menores fueron reclutados por las Farc durante décadas de conflicto, lo que evidencia la dimensión de esta práctica sistemática.
Aunque las autoridades han intensificado los operativos en 2026, el desafío persiste. El reciente caso en Quindío deja en evidencia que el reclutamiento forzado sigue siendo una de las principales amenazas contra la niñez en Colombia, especialmente en territorios donde confluyen economías ilegales y presencia armada.
