Barranquilla

Cirujanos costeños, padre e hijo, son los pioneros de la feminización vocal: centenares de mujeres trans del mundo llegan a buscarlos en Barranquilla

SEMANA conversó con los dos especialistas y contaron detalles de todo este proceso que los ha llevado a varios países.

GoogleSiga las noticias de SEMANA en Google Discover y manténgase informado

3 de mayo de 2026 a las 6:06 a. m.
Doctores Ballestas, médicos especializados en la feminización de la voz en Barranquilla. Son pioneros en esta práctica en Latinoamérica.
Doctores Ballestas, médicos especializados en la feminización de la voz en Barranquilla. Son pioneros en esta práctica en Latinoamérica. Foto: Gabriel Salazar y Suministrado a SEMANA.

En Barranquilla, la capital del Caribe colombiano, ocurren modificaciones en la voz de las mujeres trans de todo el mundo entero. Cambian vidas y reconfiguran la identidad de las personas. Hay monitores, endoscopios y, sobre todo, una preparación robusta por parte de dos médicos otorrinolaringólogos que han ayudado a construir puentes para que la vida se oiga distinta.

Turismo bajo control: así se adueñaron los grupos armados de la economía del Caribe colombiano

El médico Antonio Ballestas desde 2014 abrió el camino en Colombia y América Latina para la feminización de la voz. Luego de haber operado cerca de 600 pacientes en más de una década de servicio a esta población, su hijo, también profesional de la medicina, Samir Ballestas, quien se formó en Estados Unidos en la Universidad de Emory y recibió el entrenamiento de referentes mundiales, regresó a la capital del Atlántico para hacer dupla con su ejemplo de vida, pero también en el ámbito profesional.

Esta operación para muchas de estas personas es como si realizara magia, porque llegan con una voz grave y salen del quirófano con un tono más suave, más agudo. Pero el origen de esta historia no está en un hospital, sino en un congreso.

“Todo empezó cuando asistí a un congreso de cirugía de voz en Bogotá, entre 2012 y 2013, donde un médico europeo presentó casos de feminización de voz en mujeres transgénero. Me llamó mucho la atención porque era algo que no conocía. Intenté entrenarme con él en Bélgica, pero no coincidimos, así que busqué otro especialista en España con quien hice entrenamiento específico en esta cirugía. Ese mismo doctor me acompañó en las primeras tres cirugías que realicé en Colombia. La primera fue el 25 de octubre de 2014 en Barranquilla”, dijo el experimentado otorrinolaringólogo.

En medio de la entrevista que le concedió SEMANA, recordó que su primera paciente fue la presentadora y periodista transgénero Linda Yepes, quien integró el equipo periodístico del noticiero Las Noticias de Telecaribe.

“Mi esposa es periodista y trabajó durante casi 30 años en El Heraldo. Cuando estaba en España, el doctor me pidió conseguir una paciente para acompañarme en la primera cirugía. Mi esposa activó contactos y, a través del periodista Humberto Mendieta, se conoció el caso de una mujer transgénero que era presentadora en Telecaribe: Linda Yepes. Se habló con ella, aceptó, y el 25 de octubre de 2014 realizamos la cirugía”, recordó.

Controles realizados por el médico Antonio Ballestas.
Controles realizados por el médico Antonio Ballestas. Foto: Suministrado a SEMANA.

Para el doctor Antonio Ballestas, su primera cirugía cumplió con todas las expectativas, lo que generó que por el Caribe, otras regiones y toda Latinoamérica conocieran lo que realizaba en el quirófano.

La operación es compleja, pero debe ser milimétrica y precisa, pues lo que hacen es poder transformar la anatomía de las cuerdas vocales en una intervención que puede tardar hasta una hora y media.

“Anatómicamente, las cuerdas vocales de los hombres son más largas y gruesas, mientras que las de las mujeres son más cortas y delgadas. Lo que hacemos es transformar esas cuerdas vocales masculinas en femeninas, reduciendo su tamaño y grosor para que puedan emitir sonidos más agudos. Es similar a la cuerda de una guitarra: si la tensas, el sonido es más agudo. Eso es lo que logramos con la cirugía”, detalló.

El doctor Ballestas explica que no es ambulatorio este procedimiento, porque requiere que el paciente tenga anestesia general, una hospitalización de dos días y un proceso de rehabilitación que es guiado por un equipo multidisciplinario.

Y es que este tipo de cirugías va más allá de una intervención, sino que hay historias donde las pacientes que son de la comunidad LGBTIQ+ tienen historias de rechazo, discriminación y buscan una identidad propia.

“La mayor satisfacción es cuando dicen ‘gracias por cambiarnos la vida’. Muchas han pasado por situaciones difíciles, como bullying. Por ejemplo, operaré a una paciente de Honduras que quiere transformar su vida después de haber sufrido mucho”, agregó.

Son hasta 16 cirugías mensuales con pacientes que llegan desde cualquier latitud hasta Barranquilla, con el fin de buscar esta intervención.

Barranquilla estrena buses “inteligentes”: así es la tecnología que cambia el transporte urbano

Un relevo generacional

Llevar esta técnica a ser tan precisa hizo que Samir Ballestas Naissir, hijo del reconocido médico Antonio Ballestas, llegara a altos entrenamientos en Estados Unidos, donde se perfeccionó con equipos de última tecnología.

“Me fui a los Estados Unidos a la Universidad de Emory, en Atlanta, a trabajar como fellow de investigación en regeneración de tejidos craneofaciales. Es un programa muy exigente, muy competitivo, muy difícil entrar; a nivel nacional en Estados Unidos creo que entran entre 3 y 5 médicos internacionales cada año”, explicó en diálogo con esta revista.

Médico Samir Ballestas.
Médico Samir Ballestas. Foto: Suministrado a SEMANA.

Ballestas Naissir, graduado de la Universidad del Norte como médico, contó que su interés por la cirugía de voz empezó por la industria musical, apoyado por lo que veía en su padre.

“Yo había seguido la carrera del doctor Steven Zeitels, de la Universidad de Harvard, porque en el año 2011 hubo una noticia muy famosa de que Adele había perdido la voz y que solo había una persona en el mundo que podía recuperarla. Él la operó y ella regresó, cantó en los Grammys y le dio las gracias”, recordó entre asombro y admiración.

El profesional que le sigue los pasos a su papá cuenta que fue un sueño entrenarse con el reconocido médico hasta que dio el paso sin pensar que fuera a cumplirse.

“Le envié un correo en mi tercer año de residencia y, para sorpresa mía, me llamó, habló previamente con mis profesores, me entrevistó y conocí su centro durante tres días. En 2022, a las pocas semanas, me llamó a ofrecerme la posición de subespecialidad incluso antes del proceso nacional”, relató.

Ballestas Naissir cuenta que, aunque tuvo miles de oportunidades en Estados Unidos, decidió regresarse a Barranquilla para seguir el legado de su papá y aplicar las técnicas aprendidas.

“Allá hay más oportunidades y mejores condiciones, pero sentí que podía aportar más acá desde mi ciudad y, sobre todo, al lado de mi familia y de mi papá, que es una eminencia en este tema de la feminización de la voz. Somos un verdadero equipo”, explica con orgullo.

Los médicos Ballestas (papá e hijo) son otorrinolaringólogos.
Los médicos Ballestas (papá e hijo) son otorrinolaringólogos. Foto: Gabriel Salazar López.

El reto es grande; dice que conoce técnicas globales que se deben adaptar con los equipos que hay en Colombia para que todo siga saliendo impecable.

“Aporto la forma en que se hacen las cosas allá y adaptarlas a lo que tenemos acá. En Estados Unidos hay todos los recursos, pero el reto es lograr lo mismo con lo que hay en Colombia, a un nivel de clase mundial”, contó.

Las personas que deciden realizarse este procedimiento deben tener claro que no es reversible: es una decisión para toda la vida.

“Para lograr los cambios anatómicos que permiten una voz femenina, hay que quitar estructuras que hacen vibrar la voz. Esas partes se suturan y ya no vuelven a vibrar igual. Si se intenta revertir, no se recupera la capacidad vibratoria. Es una cirugía definitiva, para toda la vida”, precisó.

Organizaciones de protección de la salud piden que se mantenga el ‘acuerdo de pandemia’

Desde un consultorio del norte de Barranquilla, los doctores Ballestas cuentan con orgullo que es indescriptible lo que sienten al cambiarle la vida a estas personas que han llevado por mucho tiempo complejos por sus tonos de voz.

“Es una satisfacción indescriptible. Es como lo que uno siente al ser padre o abuelo. Es algo que no se puede explicar, pero que genera una felicidad enorme. Queremos ayudar a las personas a ser felices. Cada quien busca su felicidad de la manera que quiera, y nosotros aportamos a que la encuentren. Esa es la gratificación final”, coincidieron.