La seguridad en Barranquilla y los municipios del área metropolitana está en crisis. Así lo dijo el presidente de la Unión Nacional de Comerciantes, capítulo Atlántico, Orlando Jiménez, quien denunció que el fenómeno de la extorsión ha obligado al cierre de establecimientos comerciales en varios puntos. Las afectaciones económicas son millonarias y siguen pidiendo soluciones de fondo.

Durante los últimos siete años, esta crisis va tomando mayor fuerza, aunque las autoridades han lanzado estrategias y controles operativos.
“El tema de la extorsión es un flagelo que nos ha venido afectando fuertemente, sobre todo a los micro y pequeños comerciantes del área metropolitana de Barranquilla, durante los últimos siete años, donde hemos tenido negocios inicialmente vendidos a bajo precio, después cerrados definitivamente. También ha habido muertos, heridos, afectación a la salud física y mental, amenazas, intimidaciones y toda suerte de situaciones que no se le desean a nadie. Eso es lo que han padecido, vivido, sobre todo en los últimos siete años, los micro y pequeños comerciantes del área metropolitana de Barranquilla”, denunció.

Para Jiménez, los esfuerzos de las instituciones son notables, pero la reacción ha sido tardía en medio de esta problemática que sigue aumentando y generando terror entre el gremio de los comerciantes.
“Tenemos que reconocer que las autoridades vienen trabajando; el Gaula de la Policía, el Gaula Militar están interviniendo en los barrios, pero es que esta problemática no se gestionó como se debió, no se intervino como se requería, se creció demasiado, se fortaleció, echó muchas raíces, y hoy en día, aun cuando las autoridades estén trabajando, se requiere mucho más esfuerzo, se necesita mucho más pie de fuerza, más inteligencia, más logística, más recursos tecnológicos para poder copar como un barrido entre Barranquilla, Soledad y Malambo”, sostuvo.
Según Undeco, son al menos 500 negocios los que han tenido que cerrar sus puertas por cuenta de la extorsión en Barranquilla, donde hay incluidas tiendas, farmacias, panaderías, peluquerías y pequeños restaurantes.
Asimismo, dieron a conocer que 10 de sus afiliados en el último mes decidieron abandonar las actividades comerciales a cuenta de la violencia de la que vienen siendo blanco.
“Aquí nosotros, en estos días, hemos visto más de diez afiliados que dicen que se retiran de Undeco porque les tocó cerrar el negocio. Entonces, para nosotros es preocupante, primero, porque son afiliados de la organización; segundo, también, porque son personas que llevan veinte, treinta y cuarenta años buscando mejor calidad de vida, sacar adelante a su familia, generar tres, cuatro, cinco empleos, pagar impuestos, generar desarrollo, dinamizar la economía”, agregó.


Y es que las estructuras criminales como Los Pepes, Los Costeños, entre otras organizaciones delincuenciales, hacen disparos contra los negocios que se resisten a sus cobros extorsivos lo que ha dejado cientos de heridos y otros tantos fallecidos.
“Llegar a hacerle disparos a los establecimientos de comercio, intentar incendiar un establecimiento en horas de la noche, eso preocupa a cualquiera”, advirtió.
Del mismo modo, dijo que es preocupante la utilización de menores de edad para amenazar a comerciantes, cobrar extorsiones y realizar ataques criminales contra los establecimientos.
“Ese es un modus operandi que han utilizado, porque el menor es inimputable. Entonces, lo que se le puede hacer es como una medida correctiva, pero en realidad a veces eso no se cumple. Por eso debería haber también una reforma; en estos momentos debe haber unas medidas de choque para garantizar la tranquilidad y la seguridad de los micro y pequeños comerciantes”, añadió.
La situación de seguridad es compleja tanto en Barranquilla como en los municipios del Atlántico, pese al esfuerzo que han venido realizando las autoridades.
