La escalada de violencia que hoy sacude al Atlántico tiene en jaque a las autoridades, pero también a las comunidades que han quedado en medio de sicariatos, balaceras, entre otros hechos.

La noche del domingo 26 de abril, un niño de cuatro años terminó herido en medio de un impresionante atentado perpetrado por cuatro sicarios que se movilizaban en motocicletas en el municipio de Malambo, área metropolitana de Barranquilla.

De acuerdo con la información de las autoridades, en el barrio Villa Esther de la mencionada población, había una fiesta, cuando de repente llegaron los pistoleros y comenzaron a disparar. Uno de los proyectiles de arma de fuego alcanzó al menor de edad en una de las piernas, lo que causó confusión en este punto.
Al niño malherido lo trasladaron hasta las instalaciones de la Clínica Campbell, donde el personal médico lo estabilizó y se encuentra bajo el cuidado del equipo especialista. Los criminales escaparon, mientras que las autoridades judiciales tratan de dar con los responsables de este nuevo acto de violencia.
Este no ha sido el único ataque de criminales que se registró durante este domingo, pues en el barrio El Ferry, en Barranquilla, fueron asesinados dos jóvenes a mano de dos sicarios que se movilizaban en una motocicleta.
El doble crimen ocurrió exactamente en la carrera 7B con calle 4, cuando los criminales dispararon sin mediar palabra. Las víctimas fueron identificadas por las autoridades como Darwin Enrique Castro Altamar, de 19 años de edad, quien recibió cuatro impactos de bala y tenía registros judiciales por porte ilegal de armas de fuego (2023 y 2025).


La segunda persona asesinada fue Juan José Sanabria Ternera, de 21 años, quien tenía anotaciones judiciales por delitos de fuga de presos (2023 y 2024), porte ilegal de armas y portaba un brazalete del Inpec. Ambos jóvenes fueron trasladados a un centro asistencial cercano, donde el equipo médico confirmó su fallecimiento.
De acuerdo con la información que se ha conocido, los responsables serían integrantes de la banda de Los Papalópez y sería una venganza en contra de Los Pepes, al mando de Digno José Palomino Rodríguez.
La situación de orden público sigue siendo compleja en Barranquilla y los municipios del Atlántico.
