Durante la instalación de la audiencia de imputación de cargos en contra del general Federico Mejía ante el Tribunal Superior de Bogotá, el magistrado titular reveló que el Ministerio de Defensa y la Fiscalía se habían declarado como víctimas en el proceso.
Dijo el magistrado que, aunque dicha condición se da en la etapa de acusación, en esta primera etapa —de imputación— las dos entidades habían elevado la solicitud de hacer parte del proceso en calidad de víctimas.
Incluso, durante la audiencia, un delegado de la Fiscalía se presentó para representar los intereses del ente acusador en calidad de víctima.
En medio de una extensa audiencia judicial, la fiscal del caso hizo duros reproches al general Federico Mejía, al indicarle que con su actuar arbitrario lesionó el papel de las autoridades judiciales que debían completar la judicialización del presunto narcotraficante.
Indicó, además, la Fiscalía que el general actuó con dolo, que por su experiencia y carrera militar tenía pleno conocimiento de que las capturas debían terminar con un proceso judicial por parte de una autoridad competente y que el capturado no podía quedar en libertad por orden de una autoridad militar.
Además, la fiscal dijo que no se evidencia un peligro grave, como lo argumentó el general, para haber ordenado la liberación del presunto traficante de cocaína.
“Contaba con diversas alternativas legítimas, entre ellas la culminación del procedimiento de captura, informar sobre las situaciones de seguridad en el área de operaciones o acudir a otros mecanismos institucionales, pero impartió una orden contraria, impidiendo la judicialización del capturado y la sustancia”, dijo la fiscal del caso.
Así mismo, indicó la fiscal que la actitud del general se agravó después del hecho, al haber alterado la realidad de lo sucedido con sus superiores. Indicó que el general consignó información que no se ajustó a la realidad con el fin de hacer ver que la decisión de liberar al presunto traficante de cocaína había contado con el respaldo de otros mandos militares.
De acuerdo con la Fiscalía, esto no fue así y los otros mandos militares se enteraron de la orden del general Mejía después de que él, de manera autónoma, había ordenado dejar libre al presunto traficante de cocaína en hechos ocurridos en 2024 en Cauca.