Yarleny Mosquera Aguirre, Elizabeth Rojas Tobón, Jackeline Bedoya Acevedo, María Paola Arango Garrillo y Michel Chaverra Jaramillo fueron procesadas, según la Fiscalía, por conformar una organización criminal, la misma que dejó a 40 mujeres con una bacteria no tuberculosa y luego de una lipólisis láser.
Las cinco mujeres integraron un ficticio centro de estética ubicado en la ciudad de Medellín donde, por lo menos en dos años, se realizaron 55 procedimientos estéticos sin los requisitos o autorizaciones correspondientes. El 90 por ciento de sus clientas terminaron con graves secuelas físicas.
Tras recibir las denuncias y adelantar las investigaciones, las mujeres fueron judicializadas con elementos de prueba que de forma contundente las llevó a aceptar su responsabilidad en los delitos de concierto para delinquir, lesiones personales y estafa agravada en modalidad de masa, por defecto una condena.
“Luego de aceptar los cargos formulados en imputación por la Fiscalía General de la Nación, las integrantes de una red dedicada a realizar procedimientos estéticos de manera irregular, sin cumplir las medidas de higiene y salubridad en Medellín (Antioquia), fueron condenadas por las afectaciones ocasionadas a varias mujeres”, dijo la Fiscalía.
De acuerdo con la investigación adelantada por una fiscal de la Seccional Medellín, Mosquera Aguirre era la encargada de realizar las cirugías, presentándose como médica sin contar con título profesional, conocimientos ni certificaciones en el área de la salud. Por su parte, Rojas Tobón asumió los asuntos comerciales, captaba a las clientas y recibía los pagos.
“Entretanto, Bedoya Acevedo, Arango Garrillo y Chaverra Jaramillo intervenían en los procedimientos estéticos, realizando labores relacionadas con la administración de medicamentos, la aplicación de anestesia local, la atención posoperatoria y los masajes postquirúrgicos”, advirtió el ente acusador.
Como en las audiencias preliminares aceptaron los cargos imputados, el resultado las llevó a una condena con penas entre 83 y 88 meses de prisión. Una decisión importante de la justicia en casos que, como en el caso de Yulixa Tolosa, se convirtió en un riesgo de salud pública con ofrecimientos en redes sociales con cirugías estéticas a bajo costo.