Juliana Guerrero está lejos de cerrar el episodio judicial por recibir dos títulos falsos de la Fundación Universitaria San José a mediados de 2025.
Esto por cuenta de la compulsa de copias que hizo un juez de conocimiento de Bogotá para que la Fiscalía General indague si la joven incurrió en otro delito.
Tras aceptar la petición de la Procuraduría General, el juez consideró que el ente investigador debe adelantar las respectivas indagaciones.
“Se efectuará la respectiva compulsa de copias ante la Fiscalía General de la Nación, con el fin de que se investigue a Juliana Andrea Guerrero Jiménez por la presunta comisión del delito de falsedad ideológica en documento público en calidad determinadora”, señaló el juez de conocimiento.
Frente a esto, fue claro en indicar que la compulsa de copias no representa un prejuzgamiento y mucho menos una sentencia condenatoria.
“Frente a este aspecto, recuérdese que los hechos jurídicamente relevantes —y yo fui claro desde el principio en esta diligencia—, los hechos por los cuales está siendo investigada la señora Juliana Andrea Guerrero Jiménez, son el uso de ese documento para acreditar una calidad que no tenía para obtener un nombramiento. No más, no menos”, explicó.
Detalles del preacuerdo
En la audiencia que se celebró este 9 de septiembre, la Fiscalía General puso de presente los detalles de la negociación a la que se llegó junto a la defensa de Juliana Guerrero y que se finiquitó en los últimos días.
En el preacuerdo, se fijó una pena de tres años de cárcel, así como una inhabilidad de dos años y cinco meses para ejercer cargos y funciones públicas. Además, se indicó el pago de cien salarios mínimos legales vigentes como multa.
La joven oriunda de San Onofre, en el Cesar, aceptó su responsabilidad y reconoció que todo lo hizo por intentar obtener el cargo de viceministra de las Juventudes en el Ministerio de la Igualdad.
“Durante este tiempo guardé silencio por respeto a la justicia y a las instituciones. Hoy frente al país quiero reconocer con profundo dolor que me equivoqué y estoy sinceramente arrepentida”, señaló Guerrero.
“No estoy aquí para justificarme ni para presentarme como víctima, sino para asumir con humildad las consecuencias de mis decisiones. Pido perdón al país, a mi familia, a quienes confiaron en mí, a los jóvenes que alguna vez me vieron como referente, a la Universidad San José, a su fundador Francisco Pareja, a su vicerrectora académica Stephanie Camacho, a su rectora Romelia Agnuste, con quienes no tuve ningún tipo de contacto”, añadió.
Igualmente, reconoció el daño causado al buen nombre de la institución, que tiene su sede principal en Bogotá.
“De igual forma, de manera sincera le pido perdón a los profesores, directivos, estudiantes y egresados de esta institución. Quiero que sepan que mi intención nunca fue hacerle daño al Estado ni al país. Sin embargo, soy consciente de que eso no borra mi responsabilidad”, resaltó.
La joven aseguró que, tras una reflexión y con base en sus creencias religiosas, asumió esta responsabilidad. “Mi fe en Dios y en Jesús me ha enseñado que reconocer nuestros errores, pedir perdón y responder por ellos también es una forma de cuidar el corazón. Quiero agradecer profundamente a quienes, a pesar de lo sucedido, no han dejado de tenderme la mano, de creer en mí y de recordarme con sus palabras y sus actos que las segundas oportunidades existen”, dijo.
Guerrero concluyó: “A quienes han elegido acompañarme en este momento, gracias por recordarme que un error no tiene por qué definir toda una vida. A los jóvenes de Colombia les digo desde mi propia experiencia que equivocarnos no nos exime de asumir nuestra responsabilidad. Hoy les pido perdón y espero que mi historia no sea recordada únicamente por mi error, sino también por haber tenido la valentía de reconocerlo, aprender de él y volver a empezar. Pero en las segundas oportunidades espero demostrar con mi vida que voy a ser una de ellas. Perdón por haberme equivocado”.