El escándalo por la supuesta interceptación ilegal de comunicaciones del candidato a la Presidencia Abelardo de la Espriella, por funcionarios de la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI), ya aterrizó en la Procuraduría General de la Nación, en donde se decidió abrir indagación.
Según anunció el ente de control disciplinario, abrió “indagación previa contra funcionarios de la Dirección Nacional de Inteligencia por presuntas interceptaciones ilegales a candidato presidencial”.
Lo insólito del caso es que, el asunto, en el que el mismo Gobierno estaría interceptando las comunicaciones del candidato opositor De la Espriella, fue dado a conocer por el mismo presidente Gustavo Petro.
Según informaron desde la Procuraduría, la Sala Disciplinaria de Instrucción señaló que, de acuerdo con información recogida por medios de comunicación, servidores de esa entidad habrían generado “informes de inteligencia sobre una conversación de Abelardo de la Espriella con los hermanos Bautista, máximos accionistas de Thomas Greg & Sons, empresa que apoya en la logística de las elecciones”.
El asunto resulta de extrema gravedad y recuerda episodios oscuros recientes de la historia política del país en los que, durante el gobierno del expresidente Álvaro Uribe Vélez, fue utilizado el Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) para hacer seguimientos ilegales a magistrados, políticos de oposición y periodistas, lo que generó la liquidación de esta entidad.
Irónicamente, fue el hoy presidente Petro, cuando era senador, uno de los principales denunciantes de este escándalo que se conoció como ‘las chuzadas del DAS’, quien reconoció, ahora como mandatario, la interceptación de las comunicaciones del candidato Abelardo de la Espriella.
“No puedo dejar de encajar la actitud negativa del procurador con los informes hechos desde inteligencia de conversaciones entre los hermanos Bautista y De la Espriella intercambiando la devolución del contrato de pasaportes a sus manos, y la promesa, a cambio, de ciertos algoritmos que le aseguren la Presidencia a De la Espriella”, afirmó el presidente Petro, poniendo sobre la mesa, los seguimientos a uno de sus principales opositores.
Por la misma vía, el ente de control disciplinario advirtió que se dispuso escuchar en declaración al entonces director de inteligencia de la DNI, Wilmar Mejía, quien según la noticia disciplinaria aseguró que “sí existieron las famosas chuzadas”, aunque fueron “realizadas bajo orden judicial”.
Mejía es el mismo funcionario que estuvo hace pocas semanas en el ojo del huracán por presunta cercanía y posible filtración de información al jefe de las disidencias, Alexander Díaz Mendoza, alias Calarcá.
En este capítulo, tratando de apagar el escándalo que generó el mismo presidente y sobre el cual no ha presentado una sola prueba, Mejía señaló en sus redes sociales que lo dicho por el presidente no era más que un error semántico.
El asunto no se quedó así y, además de la apertura de investigación que acaba de realizar la Procuraduría, el candidato Abelardo de la Espriella anunció medidas.
“Me quieren destruir moralmente, me quieren hacer un montaje judicial con sus amigos de la Fiscalía. (...) La cosa es que conmigo la pelea es a otro precio, yo no me amedrento ni me asusto”, dijo el candidato a la Presidencia.
De la Espriella presentó dos cartas ante el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, y el Parlamento Europeo, en las que reclama por una supuesta “interceptación ilegal” y “perfilamiento político” del gobierno del presidente Gustavo Petro en su contra.
“En atención a que se me han violado ilícitamente mis comunicaciones e instigado a una presunta amenaza o atentado contra mi vida y la de mi familia, como también por adelantarse una campaña difamatoria en mi contra utilizándose periodistas/activistas políticos, propaganda negra, bodegas de sicarios digitales, montajes judiciales en los ocho meses de campaña, en medios de comunicación públicos y privados auspiciados por el gobierno de Gustavo Petro Urrego, insto a las autoridades norteamericanas al apoyo constante y permanente en la vigilancia del proceso electoral y de la integridad de los candidatos de oposición”, le solicitó De la Espriella a Rubio.