SEMANA conoció en primicia que el Consejo de Estado admitió para su respectiva revisión la tutela presentada por el excongresista y ministro del Interior designado, Rodrigo Lara Restrepo, para revivir su movimiento político Dignidad Liberal.
La tutela busca revertir la decisión tomada el pasado 30 de octubre por el mismo alto tribunal, esta vez en su Sección Quinta, que le quitó la personería jurídica al movimiento político.
En dicha oportunidad, el máximo tribunal de lo contencioso administrativo anuló la resolución emitida por el Consejo Nacional Electoral (CNE) en 2024.
Para el Consejo de Estado, el movimiento político fundado por el ministro de Defensa, Rodrigo Lara Bonilla, se fusionó con otros movimientos y partidos, entre ellos el Nuevo Liberalismo de Luis Carlos Galán Sarmiento.
“Esas colectividades subsistían y desaparecían sin el rigor que hoy el ordenamiento legal prevé y estaban habilitadas para congregarse y presentar figuras ideológicas novedosas para alcanzar el poder político”, señaló el fallo de 2025.
En la admisión de la tutela se vinculó al Consejo Nacional Electoral y a la Sección Quinta del Consejo de Estado para que se pronuncien sobre las pretensiones. Igualmente, se le comunicó a Samuel Alejandro Ortiz Mancipie y Manuela Arredondo -accionantes contra la resolución del CNE- para que presenten sus argumentos.
“No se demostraron escenarios de violencia”
SEMANA también conoció en su totalidad la respuesta del Consejo de Estado firmada por el magistrado Luis Alberto Álvarez Parra que pide declarar improcedente la acción de tutela de Rodrigo Lara Restrepo “por falta de relevancia constitucional”.
La respuesta del Consejo de Estado está divida en tres grandes partes.
Primero que todo, se señala que no se pudo demostrar que un escenario de violencia tuviera alguna influencia directa en la participación y en los resultados del movimiento político Dignidad Liberal en el año de 1988.
“La Sala Electoral declaró la nulidad de la resolución que reconoció personería jurídica; comoquiera que, no se demostraron escenarios de violencia grave o extraordinaria que hubiesen impedido la participación y el ejercicio en forma libre de los derechos y las garantías fundamentales del Movimiento Político Dignidad Liberal”, reseña la respuesta.
La segunda parte tiene que ver con la fusión que realizó el mencionado movimiento político. “Se valoraron todas las pruebas acopiadas por las partes y otras de oficio para advertir lo que se dijo en procedencia y, aseverar que DL se fusionó en el año 1979 al NL, data que fue muy anterior al magnicidio de Rodrigo Lara Bonilla, supuesto con el que se pretende en este trámite constitucional, erigir el presunto desconocimiento por parte de la Sección Quinta a la multicitada sentencia de unificación”.
“Se demostró más allá de toda duda razonable que, este líder y Luis Carlos Galán Sarmiento fueron reparados a través del otorgamiento de la personería jurídica del Nuevo Liberalismo”, respondió el magistrado.
Después de la fusión se siguieron presentando en las elecciones y logrando votaciones favorables para sus respectivos candidatos.
“Se logró demostrar que la ‘integración liberal’ llevó a que en períodos subsiguientes se desintegra DL, pues la votación de permanencia de esta agremiación terminó en el mismo instante en que decidió ‘fusionarse’ bajo el manto del Nuevo Liberalismo en el año 1979, data que dista del evento trágico de 1984 sucedido con Lara Bonilla”, indica.
“Así como también, se dijo que la expresión ‘Democratización Liberal’, fue el anhelo tanto de este líder como de Luis Carlos Galán y demás líderes de las ‘tendencias’ del PLC para unir esfuerzos discursivos e ideol, que no solo buscaran una renovación del liberalismo sino también, alcanzar la presidencia de la República por parte de segundo de estos dos protagonistas”, indica la respuesta
Se espera que en los próximos días el CNE envié su respectivo concepto para tomar una deisión de fondo.