En la tarde de este lunes, 25 de mayo, el Instituto Nacional de Medicina Legal y la Fiscalía General de la Nación confirmaron el fallecimiento de Kevin Santiago Ángel Garzón. El ciudadano, de 31 años de edad, había sido reportado por sus familiares como desaparecido desde la semana pasada en el suroccidente de Bogotá.
El caso se inició el pasado miércoles 20 de mayo. Ángel Garzón, quien se desempeñaba como docente de informática y robótica en el Colegio Santiago de las Atalayas, ubicado en la localidad de Bosa, cumplió con su jornada laboral en horas de la mañana tras trasladarse desde su vivienda en la localidad de Kennedy hasta la institución educativa.
El último contacto en la localidad de Kennedy
Al concluir sus actividades académicas, el docente se dirigió a un establecimiento deportivo en el centro de la localidad de Kennedy.
De acuerdo con las declaraciones entregadas por sus allegados a los medios de comunicación, las instalaciones de este gimnasio correspondieron al último punto geográfico donde se constató su presencia.
Marta Garzón, madre del ciudadano, detalló la secuencia de las comunicaciones antes de que se interrumpiera el contacto.
“El último contacto que tengo fue por WhatsApp a las 6:15 p. m., donde me indicó que estaba en el gimnasio. Eran las 11:30 p. m. más o menos del miércoles 20 de mayo y él nunca me contestó el WhatsApp, y a la 1:00 a. m. que lo llamé, ya no había conexión de celular”, relató la familiar a Cablenoticias antes del hallazgo del cuerpo.
Tras reportarse la ausencia, familiares y conocidos adelantaron jornadas de búsqueda y manifestaciones públicas durante cinco días para solicitar el apoyo de la ciudadanía.
Perfil del docente e investigación del caso
Ángel Garzón residía con su madre y utilizaba una motocicleta como su medio principal de transporte para desplazarse hacia su lugar de trabajo y el centro deportivo. Debido a esto, colectivos de motociclistas de la ciudad se sumaron a las labores de búsqueda antes de que se notificara el deceso.
Además de su profesión como educador, el ciudadano realizaba de forma eventual servicios de transporte a través de aplicaciones digitales en sus tiempos libres.
El cuerpo del docente fue ingresado a las dependencias de Medicina Legal el viernes 22 de mayo, donde los peritos forenses lograron su identificación por medio de huellas dactilares.
Este caso fue asignado a un fiscal de la Unidad de Vida de la Seccional Bogotá, organismo encargado de coordinar la investigación para establecer las causas específicas de la muerte y esclarecer los hechos.