La Rama Judicial de Colombia se encuentra actualmente realizando monitoreo y verificando posibles afectaciones a la estructura y conectividad de sus sedes, después del fuerte terremoto que dejó graves afectaciones en departamentos como Chocó, Valle del Cauca, Caldas y Risaralda, entre otros.
La presidenta del Consejo Superior de la Judicatura, Mary Lucero Novoa Moreno, explicó que con este constante monitoreo se busca tomar las medidas administrativas necesarias que permitan proteger la vida de los funcionarios y los usuarios de la justicia.
La magistrada Novoa Moreno manifestó en dicha comunicación: “Desde el primer momento, el Consejo Superior de la Judicatura, en trabajo coordinado con las direcciones seccionales de administración judicial y los consejos seccionales de la judicatura, activó los mecanismos de atención de emergencias y, en este momento, evalúa la situación de todas y todos los funcionarios y empleados de la Rama Judicial”.
Desde esa alta corte también expresaron toda la solidaridad con las familias de las víctimas y afectados por el terremoto que se registró durante la mañana de este lunes 10 de agosto en Colombia. El epicentro fue en el municipio de San José de Palmar, en Chocó, donde se registró un sismo de magnitud 7.4, según la escala de richter.
Por ahora no se reportan afectaciones a las instalaciones y al servicio de la justicia en Colombia, pero continúan las labores de verificación para detectar posibles fallas que puedan generar algún tipo de riesgo.
Un terremoto que sacudió a Colombia
El pronunciamiento de la justicia se dio horas después de que el país vivió un fuerte terremoto que dejó muertos, heridos y graves afectaciones en la infraestructura en ciudades como Cali, Pereira, Manizales y Quibdó.
La compleja situación provocó que el presidente Abelardo De La Espriella cancelara su agenda y se pusiera al frente del comité que atiende esta emergencia en la Sala de Crisis de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo.
Desde la UNGRD informaron que en la actualidad hay por lo menos nueve municipios de Chocó, ocho de Caldas, dos del Valle del Cauca y dos de Risaralda, además de varios municipios del Quindío, afectados por los daños provocados por el terremoto.