Un escándalo logró destapar la Fiscalía y la Dijin de la Policía, luego de una juiciosa investigación que estableció como funcionarios del Ministerio de Relaciones Exteriores y la Registraduría, convirtieron a ciudadanos de República Dominicana en colombianos a cambio de millonarios pagos.
Se trata de una organización criminal dedicada al tráfico de migrantes, pero con un ingrediente adicional, la vinculación de funcionarios públicos que tenían bajo su custodia los documentos y la nacionalidad de los ciudadanos. El objetivo era llevar a los ilegales hasta España.
De acuerdo con la Dijin, los funcionarios públicos y otras 13 personas que incluyen a ciudadanos de República Dominicana, entre ellos el cabecilla, logaron construir un negocio criminal mientras ofrecían convertir a los ciudadanos dominicanos en colombianos, todo a partir de un pago que oscilaba entre los 2.000 y 5.000 dólares.
En el curso del proceso, una fiscal de la Delegada contra la Criminalidad Organizada, logró establecer la responsabilidad que tendrían quienes harían parte de este entramado criminal, con roles completamente definidos: unos identificando las víctimas, otros trasladándolos hasta Colombia, alojándolos y ofreciendo la posibilidad de llegar a las distintas entidades donde completarían, gracias a la participación de funcionarios públicos, el trámite de trámite para convertirse en colombianos.
Fueron 15 personas las capturadas en los procedimientos que adelantaron los investigadores de la Fiscalía y la Policía, entre ellos los funcionarios de la Cancillería y la Registraduría que prestaron su experiencia y cargo para facilitar el objetivo principal de la organización criminal: convertir a los dominicanos en colombianos y facilitarles su ingreso a España.
La Fiscalía imputará los delitos de los delitos de concierto para delinquir agravado, tráfico de migrantes agravado, acceso abusivo a un sistema informático, obtención de documento público falso, falsedad ideológica en documento público y falsedad material de documento público.
Los elementos de pruebas recaudados por los investigadores advierten en la presunta responsabilidad que tendrían los 15 capturados en el tráfico de migrantes, que en hechos puntuales advierten al menos 40 casos documentados, ciudadanos dominicanos que llegaron a Colombia y gracias a la red obtuvieron documentos que los acreditaban como colombianos.
Se trata apenas de la primera fase de una larga investigación que promete dejar más resultados, más capturas y la desarticulación de una compleja red criminal al servicio de los traficantes y con tentáculos en entidades del Estado, como la Cancillería y la Registraduría.