Luis Enrique Linero Pinto, conocido como el Calvo, ciudadano colombiano de 41 años, se declaró culpable este martes ante una corte federal de El Paso, Texas, por su participación en una red transnacional de tráfico de migrantes que operaba desde Colombia y que está relacionada con la desaparición de unas 42 personas en el Caribe.
La admisión de culpabilidad se produjo luego de que Linero Pinto fuera extraditado desde Colombia a Estados Unidos, donde enfrentaba cargos por conspiración para facilitar el ingreso irregular de extranjeros al territorio estadounidense mediante rutas marítimas clandestinas.

De acuerdo con el Departamento de Justicia de Estados Unidos, el colombiano desempeñó un papel clave dentro de una organización dedicada al traslado de migrantes desde distintos países hacia la isla de San Andrés, desde donde eran embarcados rumbo a Nicaragua para continuar posteriormente su recorrido por Centroamérica y México hasta la frontera estadounidense.
“Linero Pinto desempeñó un papel fundamental en una prolífica conspiración de tráfico de personas que utilizó la corrupción y medios de transporte ilícitos para trasladar a extranjeros desde Colombia hacia Estados Unidos a cambio de dinero”, afirmó el fiscal general adjunto de la División Criminal del Departamento de Justicia, A. Tysen Duva.

Según la acusación y los documentos judiciales, el procesado orientaba a los migrantes sobre cómo llegar a San Andrés, coordinaba su hospedaje en la isla y organizaba el embarque hacia Nicaragua.
Las autoridades estadounidenses sostienen además que sobornó a integrantes de la Armada Nacional de Colombia para obtener información sobre los movimientos de las patrullas marítimas y así evitar controles durante las travesías.
La investigación señala que uno de los episodios más graves vinculados a la organización ocurrió el 21 de octubre de 2023, cuando una embarcación que transportaba aproximadamente a 40 migrantes y dos capitanes desapareció en aguas del Caribe mientras cubría la ruta entre San Andrés y Nicaragua.

Las autoridades estadounidenses indicaron que nunca se volvió a tener información sobre los ocupantes de la embarcación y que Linero Pinto admitió su participación en el tráfico de las personas que viajaban en ella.
“Durante el transporte, decenas de personas desaparecieron en el mar, sin que se volviera a saber de ellas”, señaló el Departamento de Justicia al anunciar la declaración de culpabilidad.

El colombiano había sido acusado formalmente en octubre de 2024. Posteriormente fue capturado en Colombia en diciembre de ese mismo año a solicitud de Estados Unidos y extraditado tras un proceso coordinado entre las autoridades de ambos países. Su primera comparecencia ante una corte federal estadounidense se produjo en diciembre de 2025.
Linero Pinto se declaró culpable de conspiración para cometer tráfico de personas poniendo vidas en peligro, un delito que contempla una pena máxima de 20 años de prisión. La fecha de la sentencia aún no ha sido fijada.

La investigación fue liderada por Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) y contó con apoyo de oficinas en El Paso, McAllen y Cartagena, además de la cooperación de autoridades colombianas.
El caso forma parte de los esfuerzos del Grupo de Trabajo Conjunto Alfa (JTFA), una iniciativa creada por el Departamento de Justicia y el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos para combatir organizaciones dedicadas al tráfico y la trata de personas en el continente.
