El auge de los vehículos eléctricos en Colombia ha dejado de ser un privilegio para pocos y, con el pasar de los días, se ha convertido en una de las alternativas preferidas por los colombianos. Por ello, el portafolio nacional ya ofrece varios modelos para los diferentes bolsillos, con alternativas que están por debajo de los $100 millones.

7 vehículos sin emisiones por debajo de los $100 millones
- Renault Kwid E-Tech: El icónico hatchback urbano de la marca francesa se posiciona como una de las alternativas más vendidas en el país, ofreciendo una autonomía cercana a los 298 km con un precio de $73.000.000.

- BYD Dolphin Mini (Seagull): La marca china se ha consolidado en el país, siendo pionera en la tecnología. Este modelo en mención destaca por su seguridad y autonomía de entre 300 km y 380 km, con un automóvil que está disponible desde $90.000.000.

- JMEV 3: Este vehículo no ha tenido tanto reconocimiento en el mercado colombiano; sin embargo, entra en este top, siendo una de las opciones más económicas con esta tecnología, ofreciendo una autonomía de entre 300 y 330 kilómetros por $69.000.000.

- JAC E10X: Este citycar es uno de los pioneros en democratizar la electromovilidad en el país, ofreciendo un motor de 60 hp y una batería de 31,4 kWh que rinde aproximadamente 302 km por carga, por un precio aproximado de $68.000.000.

- Changan Lumin: Con una minimalista de dos puertas y un enfoque netamente metropolitano, este vehículo ofrece una autonomía homologada de 205 km, siendo una de las opciones más económicas, costando $70.000.000.

- Dongfeng Fox (Nammi): Importado por distribuidores locales, este modelo ofrece espacio para cuatro ocupantes, ofreciendo una autonomía entre los 230 km y 300 km por unos $80.000.000.

- JMEV 2: Este vehículo ultraurbano ofrece un costo de entrada bajo de $52.000.000, ofreciendo una autonomía de 200 km y una carga promedio de 6-10 horas.

Este ranking no establece un orden de favorabilidad o mejoría específica, pues está ubicado aleatoriamente.

Estos vehículos en su mayoría hacen parte de un segmento modesto que está dispuesto a sacrificar rendimiento por el precio. Así mismo, hacen parte de una infraestructura de carga de nivel 1 y 2, siendo esta última la recomendada en el país.
Aunque cada comprador define su vehículo a partir de sus necesidades, estos diseños específicamente hacen parte del segmento de los citycar, es decir, autos propios para funcionar en la ciudad y no en las diferentes carreteras que le exijan tramos largos.
