En Colombia, el debate sobre la seguridad energética vuelve a tomar fuerza ante la posibilidad de un nuevo fenómeno climático que, según expertos, puede poner en riesgo el suministro eléctrico del país.
Cerca del 70 % de la generación eléctrica en Colombia proviene de fuentes hidroeléctricas, lo que hace que la disponibilidad de agua en embalses sea un factor determinante para evitar crisis en el suministro. En escenarios de sequía prolongada, como los asociados al fenómeno de El Niño, esta dependencia se convierte en una vulnerabilidad estructural.
Desde finales de la década pasada, se realiza el ‘Encuentro y Feria Renovables Latam’, donde líderes de gremios del sector eléctrico conversan sobre la actualidad energética en el continente. Para la novena edición, detallaron las medidas que se deben tomar de manera urgente para evitar que Colombia enfrente un racionamiento de energía ante la llegada del fenómeno de El Niño a finales de 2026.
La presidenta de Ser Colombia, Alexandra Hernández, fue clara en la necesidad de contar con las térmicas e hidroeléctricas, así como con los parques solares que están disponibles, además de aquellos que están próximos a su entrada en ejecución, porque Colombia “no puede permitir un apagón”.
“No podemos darnos el lujo de despreciar ninguna tecnología, pero tampoco de desmeritar el aporte que cada una hace”, señaló Hernández.
En ese sentido, el sector de las energías renovables espera que la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) expida próximamente la regulación que facilite la puesta en operación comercial de proyectos que actualmente se encuentran en periodo de pruebas y que suman más de 800 megavatios.
Por el lado de las térmicas, el presidente ejecutivo de Andeg, Alejandro Castañeda, advirtió que si la demanda de energía registra crecimientos de entre el 10 y el 12 por ciento, el país podría enfrentar un apagón.
Castañeda enfatizó que se debe premiar el ahorro y permitir que los industriales vendan sus excedentes a la red, aunque criticó la gestión del Gobierno Nacional en años anteriores: “No podemos hacerlo como en 2024, cuando se esperó hasta un mes antes de que nos apagáramos. Hay que decirle a la demanda, desde ya, que tiene que cambiar sus patrones de consumo”
En esa misma línea, la presidenta de Acolgén, Natalia Gutiérrez, coincidió en la necesidad de promover el ahorro de energía, dado que no se prevé la entrada de las plantas de generación, comenzando este mes y terminando en diciembre.
A esto se suma la necesidad de sanear las deudas de Air-e con el sector eléctrico, que ya alcanzan los 2,2 billones de pesos. De este monto, 1,5 billones corresponden a las plantas térmicas.
El viceministro de Minas y Energía, Víctor Paternina, advirtió que es inminente la expedición de la resolución que busca cobrar cerca de 8 pesos por kilovatio hora. La medida trasladaría a los ciudadanos una carga derivada de decisiones administrativas que están en el radar de la Fiscalía y los organismos de control.