Al parecer en Bogotá no solo habría una desigualdad social y económica en varios sectores de la capital, sino que en algunos lugares también se presentaría ese fenómeno en el aire que respiran los bogotanos.

Un estudio de la Universidad de los Andes titulado ‘Análisis de desigualdades múltiples y políticas de reducción de la contaminación’ de la facultad de Economía reveló que en los mismos sitios en los que se presentan los mayores índices de pobreza y precariedad también se está respirando un aire más contaminante. Esto se debe a varios factores que van más allá de la simple emisión de gases, especialmente de los vehículos de combustión de diésel.

Según el ingeniero forestal Jorge Bonilla, quien hizo la investigación junto a el profesor Ricardo Morales de la facultad de Ingeniería, en Bogotá solo el 10% de los habitantes respiran un aire más limpio. Mientras que las localidades de Bosa, Kennedy y Ciudad Bolívar están siendo las más afectadas por esta problemática. Eso quiere decir que los factores de riesgo por la calidad del aire aumentan en el suroccidente de la capital.

“Lo que encontramos es que los lugares en los que se presenta menor desempeño en calidad del aire, es decir, la peor calidad del aire, también se encuentran los más bajos indicadores socioeconómicos, por lo tanto la desigualdad económica, social y de calidad del aire se presenta en los mismos lugares”, aseguró el profesor Bonilla.

Una de las razones evidentemente son las fuentes de emisión tradicionales como las industrias, los vehículos, pero también hay otros factores que estarían generando estos niveles de contaminación como la falta de pavimentación de las calles. “Un mecanismo de resuspensión o de polvo que hay en las vías”, asegura el investigador.

Dice que las emisiones de la ciudad no solamente son las fuentes de combustión como cuando sale humo de un vehículo o de una empresa sino también el polvo que hay en el aire. “Puede deberse a que hay vías despavimentadas o zonas de parques que están despavimentadas donde el viento a través de procesos erosivos hace que ese material particulado quede resuspendido”, explicó el profesor de los Andes.

Además de estos factores, se agrega que en determinadas temporadas del año, las condiciones climáticas generan que el material contaminante pueda estar llegando al suroccidente de la ciudad por corrientes de viento, lo cual vuelve más complejo ese problema en estos sectores de la ciudad.

Según testimonios de la comunidad, recolectados por la investigación universitaria, las mismas comunidades de esas localidades sienten que el aire es más contaminante cuando están en las calles más concurridas.

Una de las soluciones que plantea el estudio es implementar una política de pavimentación de las vías con el fin de reducir el polvo de esos lugares y por lo tanto de esas zonas de la capital, pero además le ayudaría a la calidad del aire en toda la capital porque redistribuiría un ambiente menos contaminantes.

Para ello los investigadores dicen que se deben identificar las vías que generan las mayores emisiones del suroccidente de la ciudad, especialmente donde se brindar servicios fundamentales como educación, salud, entre otros.

“Hoy en día con la experimentación que todos tenemos desafortunadamente con la pandemia nos damos cuenta de lo valioso que es poder respirar. Cuando yo le digo a una persona ‘le ofrezco un vaso de agua’ y ese vaso está contaminado la persona puede rechazar ese vaso, tiene la opción de no tomarlo, pero en un lugar contaminado no le puedo decir a la gente no respire. Así que ese es el gran mensaje y por eso es importante que implementemos políticas para mejorar la calidad del aire”, aseguró el profesor Bonilla.