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Ministro de defensa, Diego Molano, aseguró que integrantes de la primera línea estarían planeando disturbios al cumplirse un año del crimen de Javier Ordoñez.
El Ministro de defensa, Diego Molano, y general Jorge Vargas, director de la Policía Nacional - Foto: Suministrado a Semana

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Más de 500 policías llegan a reforzar la seguridad de Bogotá

En medio de la intervención con que se comprometió el Ministerio de Defensa para recuperar la seguridad de Bogotá, se prometió más uniformados que adelanten investigaciones.

Este jueves en la Plaza de Bolívar el ministro de Defensa, Diego Molano, y el general Jorge Luis Vargas Valencia, director de la Policía Nacional, presentarán a los 500 miembros de la institución que llegan a Bogotá a reforzar, no solo la investigación sino la judicialización de organizaciones delincuenciales que han azotado a los capitalinos quitándoles más allá de las pertenecías, la tranquilidad y la vida.

El general Vargas, en la primera semana de intervención que se ha adelantado, anunció que para contrarrestar la delincuencia en la capital del país es necesario robustecer la unidad seccional de Investigación Criminal.

Más de 2.300 policías se graduaron el pasado septiembre, de los cuales 500 llegan a Bogotá, y se espera que para diciembre 1.000 uniformados apoyen la seguridad de la capital.

Gran parte de la inseguridad que se registra en Bogotá es porque existen muchos delincuentes reincidentes y recurrentes, lo que hace que se sientan confiados de una justicia blanda incapaz de agrupar los casos para evitar que parezcan aislados y así dejarlos en libertad en tiempo récord.

Una de las razones de que un número tan grande de uniformados sean enviados a Bogotá es investigar desde la raíz y argumentar que estos delitos en su mayoría están bajo la cabeza de un mismo líder, bandas organizadas que evidentemente incurren en concierto para delinquir. Con buen material probatorio la Fiscalía puede presentar ante un juez las razones suficientes del porqué cada uno de los detenidos representa un verdadero peligro para la sociedad.

Los policías desarrollarán actividades de seguimiento y vigilancia, agentes encubiertos, entrevistas y atención al ciudadano para recibir las denuncias. “Es muy importante que el ciudadano denuncie los hechos de criminalidad a través del aplicativo A Denunciar para que esta gran capacidad humana que llegó a la ciudad sea cada día más eficiente”, dejaron claro las autoridades.

El general Fernando Murillo, director de la Dijin, dijo a SEMANA que a pesar de que estos uniformados serán distribuidos en los Comandos Operativos de Seguridad Ciudadana de la Policía Metropolitana de Bogotá, su actividad judicial está focalizada a los segmentos de vida y a los puntos de calor donde existe la mayor actividad criminal de la ciudad.

Cabe recordar que en la unidad de la investigación no solo tienen medidas represivas sino que también le apuestan a la prevención del delito, razón por la cual algunos de los nuevos uniformados tendrían la posibilidad de participar de investigaciones sobre cómo funciona la mente del criminal, para así ir un paso adelante y evitar más víctimas.

Cuando el mayor general Jorge Vargas, actual director de la Policía Nacional, lideró la Dirección de Investigación Criminal e Interpol (Dijín), evidenció que la reincidencia de los delincuentes era alta y que para cambiar esa tendencia es mejor evitar los delitos que actuar después de que se cometen.

Fueron varios días pensando en una estrategia y asesorándose de expertos en criminología, psicología y otras especialidades. “Tenemos que entender qué pasa por la mente de un criminal”, fue la conclusión, y emprendieron un estudio con la ciudadanía y con personas condenadas por diferentes delitos, al que llamaron ‘Aplicación de criminología táctica y neurocriminología para mejorar la seguridad y convivencia’.

La policía de Colombia es una de las pocas en el mundo que va a la vanguardia en nuevos procesos de investigación, con instrumentos como la neurociencia para luchar contra el crimen y los nuevos uniformados podrían apoyar este grupo de investigación especial.

Cabe recordar que el mes de agosto fue particularmente violento en Bogotá. Las cifras revelan que aumentaron asesinatos, atracos y riñas. El concejal Emel Rojas, del partido Colombia Justa Libres, reveló un aumento de los homicidios del 15,7 % entre enero y agosto de este año, en comparación con 2020.

Igualmente, aumentaron los hurtos a personas. “Se incrementó en un 26,8 % durante el mes de agosto. 8.235 denuncias de hurtos se hicieron en Bogotá en tan solo 1 mes. Preocupa la localidad de Chapinero, donde el incremento se dio en un 153 %”, dijo en su momento el cabildante.

El robo de celulares también viene al alza. Durante agosto se reportaron 4.472 celulares robados, un promedio de 150 al día, según el concejal. En comparación con el año pasado, el delito aumentó un 14,6 %. En Chapinero creció este delito en un 188 %”, dijo el concejal.

“El hurto a motocicletas sigue creciendo: en este mes se elevó en un 18,2 % En total 358 motocicletas fueron hurtadas. Preocupante la localidad de Teusaquillo con un aumento del 300 %. Las lesiones personales crecieron en un 17,4 %. 1.687 casos se presentaron durante el mes de agosto”, señaló el concejal Rojas, quien agregó que “las estrategias tomadas por la alcaldesa están dando nulos resultados”, agregó el concejal.

Aunque en las intervenciones realizadas en las últimas semanas las autoridades reportan disminución de algunos de los delitos de las localidades priorizadas pues en la estrategia creada por el director de la policía, designo a cinco generales de la república focalizar sus esfuerzos en las localidades más afectadas.