Tras más de 27 horas de intensas labores de rescate, los organismos de emergencia lograron recuperar los cuerpos de los siete mineros que habían quedado atrapados en una mina de carbón de Sutatausa, Cundinamarca, luego de una explosión registrada en la operación minera.
La emergencia ocurrió en la mina San Antonio 3, ubicada en zona rural de este municipio cundinamarqués, y movilizó a rescatistas, autoridades locales y organismos especializados en salvamento minero que trabajaron sin descanso para intentar llegar hasta donde se encontraban los trabajadores.
Aunque inicialmente se reportó la muerte de cinco mineros, las labores de búsqueda permitieron confirmar que el número de víctimas fatales ascendió a siete, cuyos cuerpos fueron recuperados y trasladados al hospital de Ubaté, donde ya fueron plenamente identificados.
Los gases y los derrumbes complicaron el rescate
De acuerdo con las autoridades locales, las labores de recuperación estuvieron marcadas por las difíciles condiciones al interior de la mina, donde se registraron derrumbes y una alta acumulación de gases.
“El rescate fue complejo porque había mucho derrumbe y mucha acumulación de gas. Intentaban entrar por un lugar, pero las condiciones no lo permitían, por lo que tuvieron que buscar rutas alternas para avanzar”, explicó el alcalde de Sutatausa, Jhonatan Ojeda Barrera.
Según relató el mandatario local, una mina vecina que se encontraba cerrada fue habilitada temporalmente para facilitar el acceso de los equipos de rescate, una maniobra que resultó fundamental para lograr recuperar los cuerpos de las víctimas.
Los organismos competentes buscarán determinar si existieron fallas operativas, acumulación de gases u otras circunstancias que pudieron ocasionar el accidente en una de las zonas con tradición minera en Cundinamarca.
La tragedia vuelve a incrementar la inconformidad del sector minero, por los riesgos que enfrentan cientos de trabajadores que diariamente desarrollan labores en minas de carbón del país, una actividad que continúa siendo fundamental para la economía de varias regiones, pero que también ha estado marcada por accidentes que cobran vidas de manera recurrente.
En las próximas horas, los cuerpos de los siete mineros serán entregados a sus familiares, quienes permanecen en Ubaté a la espera de culminar los trámites correspondientes para despedir a sus seres queridos.