La tarde de este lunes, 20 de abril, se dio a conocer que una estudiante de la Universidad Sergio Arboleda cayó de uno de los edificios de la sede principal de esa institución educativa, del norte de Bogotá, ubicada en la calle 74 con carrera 14.
Aunque inicialmente no había certeza sobre el hecho, después de unas horas, las autoridades le confirmaron a SEMANA que se trató de un suicidio.
Hasta el momento, los dos pronunciamientos oficiales de la institución de educación superior señalan dos decisiones:
La segunda fue comunicada recientemente y en ella el claustro lamentó el fallecimiento de una de sus estudiantes, señaló que activó los protocolos para atender la situación de manera óptima y con el debido respeto, y reiteró que sus “canales de apoyo estarán dispuestos a brindar acompañamiento que requieran los integrantes” de su comunidad.
Adicionalmente, informó que cancela todas las clases el día martes 21 de abril.
La primera comunicación, compartida a través de sus canales oficiales, dirigida a la comunidad sergista, indicaba que se suspendían las clases por lo que restaba de la jornada para los programas de pregrado y posgrado.
En ese momento, la Universidad aclaró que los programas académicos continuarían con normalidad el día martes 20 de abril.
La orden de evacuación de las instalaciones estaba en proceso.
Entonces, SEMANA se puso en contacto con las autoridades para conocer las implicaciones del incidente reportado, pero no hubo respuesta de la Policía Metropolitana de Bogotá.
El testimonio de los estudiantes
Este medio habló con algunos de los estudiantes de la institución, quienes compartieron sus recuerdos del impactante momento.
“El accidente sucedió más o menos entre las 3:20 p.m. y las 3:30 p.m. Yo estaba en la cafetería de la universidad, que está al lado del edificio donde ocurrió el accidente. En ese momento, había personas en el centro de la universidad y estaban mirando hacia el edificio”, indicó el testigo.
La persona continuó su relato indicando que “sonó un grito y luego el golpe; fue un golpe como en seco, fue un sonido muy duro”, concluyó.
Otra de las personas que compartió su testimonio con SEMANA comentó que “estaba sentada en el borde de uno de los balcones del edificio A, en el cuarto piso. Nos sacaron de la universidad, cerraron la universidad, llegaron ambulancias, bomberos, y ya ahí no nos dejaron entrar más porque cerraron la institución”.