Abelardo De La Espriella, durante su alocución presidencial, se refirió a los avances que se han tenido en medio de la tragedia del terremoto que sacudió al país el pasado 10 de agosto.

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De La Espriella explicó que las ayudas para los damnificados ya están llegando y destacó que desde el primer día aseguró que la tragedia “no podía convertirse en una cadena interminable de promesas, trámites y discursos”.

“La ayuda tenía que llegar a la gente y ya está llegando, gracias a Dios”, manifestó el jefe de Estado, quien destacó que en Quindío se comenzó con la entrega de 152 toneladas de materiales de construcción para avanzar en la reparación de las viviendas afectadas.

En esta región del país también se dispuso de maquinaria amarilla para apoyar las labores de recuperación. “Ya tenemos proyectados 369 mejoramientos de vivienda en Armenia, Finlandia, Salento, Calarcá, Pijao, Córdoba, La Tebaida y Génova, con una inversión superior a los 7.700 millones de pesos”, informó.

Aseguró que en Quimbaya, Quindío, ya se cuenta con una primera vivienda donada por ProConcreto y se está impulsando Bosques de Marsella, que permitirá disponer de 160 apartamentos que están listos ya para familias gravemente afectadas por el terremoto.

Sin embargo, mencionó que todavía hay familias que hoy no tienen dónde vivir y no pueden esperar a que termine la reconstrucción. “Por eso las ayudas económicas también comenzaron a pagarse”, indicó.

Los beneficiarios en Quimbaya ya están recibiendo 787.907 pesos mensuales durante los primeros tres meses para un total de 2.363.721 pesos por familia. “Este apoyo podrá prorrogarse durante tres meses adicionales para propietarios, de acuerdo con las condiciones establecidas”, dijo.

De La Espriella precisó que este apoyo económico está dirigido a las familias cuyas viviendas fueron destruidas o quedaron en condición no habitable. Para aquellas casas que pueden seguir siendo ocupadas, recibirán kits de materiales para adelantar las reparaciones que se determinen.

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Explicó que también se avanzó en el Valle del Cauca, en Buga. “Comenzamos con el mejoramiento de 110 viviendas con una inversión de 2.500 millones de pesos. Y gracias a la Fundación Argos se destinarán viviendas rurales para Pueblo Nuevo y otros corregimientos afectados”, indicó.

Informó que, además de las 1.000 viviendas que serán donadas por esa fundación, 200 estarán destinadas al Valle del Cauca, concretamente a familias de Argelia, El Águila y El Cairo.

Además, se están gestionando otros 3.265 millones de pesos en subsidios de vivienda rural para brindar soluciones habitacionales a 34 familias de Caicedonia y 30 de Alcalá.

En materia de educación, el presidente destacó que en Buga ya están gestionados 23.000 millones de pesos para reconstruir los bloques afectados de la Institución Educativa Agrícola. Y en Quimbaya, también se priorizó la reconstrucción de dos instituciones educativas con riesgo inminente de colapso, con una inversión estimada en 10.000 millones de pesos.

“También estamos protegiendo el empleo, queridos compatriotas”, manifestó De La Espriella, al informar que para el Valle del Cauca se puso en marcha un paquete de más de 40.000 millones de pesos para apoyar a microempresarios, comerciantes y prestadores de servicios turísticos.

Ahí están incluidos cerca de 25.000 millones en crédito a través de Bancóldex y 9.289 millones de capital semilla de Impulsa para 1.858 establecimientos comerciales afectados.

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“Vamos a aprovechar esta tragedia para corregir problemas históricos y levantar mejor nuestros territorios”, destacó De La Espriella, quien fue enfático en asegurar que los recursos ya se están movilizando, los materiales están llegando, las ayudas económicas comenzaron a pagarse y las obras empiezan a caminar.

“Ahora nuestra obligación es acelerar a lo que dé. No quiero damnificados esperando eternamente una solución del Estado. Quiero un gobierno en el territorio con la gente ejecutando, cumpliendo. Si vamos a levantarnos, vamos a levantarnos mejor. Eso también es construir”, sentenció.