Las recientes lluvias en Barranquilla volvieron a dejar al descubierto uno de los problemas que enfrenta el sistema de drenaje de la ciudad: la gran cantidad de residuos que las corrientes arrastran hasta los arroyos.
En el arroyo León quedaron acumulados fragmentos de neveras, enfriadores, espuma y numerosos elementos plásticos.
¿Por qué tanta basura termina en el arroyo León?
Las imágenes divulgadas tras las lluvias muestran una acumulación considerable de residuos en el sector conocido como la trampa del arroyo León.
Esta es una estructura hidráulica instalada para interceptar los desechos que son transportados por las corrientes antes de que continúen su recorrido hacia otros cuerpos de agua.
Entre los materiales que se observan hay fragmentos de neveras y enfriadores, grandes piezas de espuma y diferentes tipos de plásticos.
La presencia de residuos de gran tamaño vuelve especialmente visible el problema de la disposición inadecuada de elementos que terminan en calles, canales y arroyos y que, durante los aguaceros, son movilizados por el agua.
El episodio ocurre en medio de las lluvias que se han registrado en Barranquilla y que incrementan el caudal de los arroyos.
Cuando las corrientes aumentan, también crece la capacidad de arrastre de los residuos que se encuentran en distintos puntos de la cuenca.
Neveras y residuos voluminosos, una problemática que se ha advertido
La acumulación de residuos en este punto no significa que todos esos materiales hayan quedado directamente en la ciénaga de Mallorquín.
Precisamente, la función de la trampa del arroyo León es interceptarlos y evitar que continúen hacia los cuerpos de agua receptores.
Según la Alcaldía de Barranquilla, esta estructura opera las 24 horas del día y recibe residuos que son arrastrados por los arroyos, especialmente desde diferentes sectores del suroccidente de la ciudad.
La Administración distrital informó en abril de 2026 que, desde la puesta en funcionamiento de esta infraestructura, se han captado cerca de 215.000 toneladas de residuos. Los materiales retenidos son retirados posteriormente para evitar que continúen su recorrido hacia ecosistemas como la ciénaga de Mallorquín y el mar Caribe.
La importancia de esta estructura se entiende mejor durante los episodios de lluvias fuertes.
La corriente funciona como un mecanismo de transporte y puede movilizar desde pequeños residuos plásticos hasta objetos voluminosos que permanecían en diferentes puntos de la cuenca.
La presencia de partes de neveras y otros elementos de gran tamaño no es completamente nueva en este sistema.
En años anteriores, el Distrito ya había reportado la extracción de residuos voluminosos de la trampa del arroyo León y había llamado la atención sobre la disposición inadecuada de este tipo de materiales.
En junio de 2024, por ejemplo, la Alcaldía informó que después de fuertes lluvias se encontraron grandes cantidades de residuos sólidos en la trampa.
Para ese momento, el Distrito había recolectado unas 4.000 toneladas de residuos durante las jornadas de limpieza realizadas en lo corrido de ese año.
El problema se hace más evidente durante los aguaceros porque los residuos que permanecen en diferentes sectores pueden terminar siendo arrastrados por las corrientes.
La Alcaldía ha explicado que el arroyo León recibe el agua de una parte importante de la cuenca occidental de Barranquilla.
Por esa razón, los residuos generados o abandonados en diferentes sectores pueden recorrer una distancia considerable antes de quedar retenidos en la estructura.