El Caribe colombiano este lunes 20 de abril comienza a ver el movimiento de maquinaria en uno de sus corredores más estratégicos. La gobernadora del Magdalena, Margarita Guerra, confirmó el inicio oficial de las obras para los primeros 3,2 kilómetros de la doble calzada Ciénaga – Barranquilla.

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Sin embargo, más allá del asfalto y el concreto, lo que ha captado la atención nacional es el ambicioso componente social que transformará la vida de cientos de pescadores y comerciantes de la región.

Con la construcción de la doble calzada también se tendrán que construir casas palafíticas. Foto: Gobernación del Magdalena API

El proyecto se ejecuta bajo el modelo de Asociación Público-Privada (APP) (un esquema donde el Estado se alía con una empresa privada para financiar y operar la infraestructura) bajo el nombre de Ruta Magdalena Sierra Mar.

Con una inversión estimada en $2,7 billones, la obra contempla la construcción de casi 50 kilómetros de vía nueva y el mantenimiento de otros 166 kilómetros.

Un modelo de vivienda sin precedentes

A diferencia de otras megaobras viales, este proyecto no se limitará a la infraestructura de transporte. Por una exigencia establecida en 2023 por la administración departamental, la concesión debe cumplir con un esquema de compensación social obligatorio.

La apuesta principal es la construcción de dos islas palafíticas (viviendas elevadas sobre el agua) en el municipio de Puebloviejo.

En total, se entregarán 700 casas diseñadas para reubicar a familias que han habitado históricamente en zonas de alto riesgo a orillas de la Ciénaga Grande de Santa Marta.

Este modelo es considerado único en Latinoamérica, ya que busca integrar la modernidad de la vía con el respeto a la cultura y el entorno de las comunidades pescadoras.

Dignificación del comercio local

La intervención también busca saldar una deuda histórica con los vendedores de la zona. En los sectores aledaños al puente Laureano Gómez y Tasajera, el proyecto instalará módulos comerciales formales.

Esto permitirá que los trabajadores que por décadas han vendido productos a la orilla de la carretera en condiciones de vulnerabilidad, puedan contar con espacios dignos, seguros y organizados.

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Sostenibilidad ambiental

Debido a que la vía atraviesa uno de los ecosistemas más delicados del país, el proyecto incorpora un enfoque ambiental estricto.

La meta de la Gobernación y la APP es proteger la Ciénaga Grande, garantizando que el desarrollo económico no comprometa el patrimonio natural del Magdalena.

La construcción de este corredor vial será una fuente de desarrollo para la región. Foto: Guillermo Torres Reina / Semana

Con este inicio de obra, se busca no solo agilizar el tráfico entre las capitales del Caribe, sino demostrar que las grandes inversiones en infraestructura pueden tener un impacto directo en la reducción de la pobreza de sus zonas de influencia.