En Barranquilla, los proyectos de espacio público han venido tomando un rol central dentro de la estrategia urbana de la administración de Alejandro Char, particularmente en lo relacionado con la recuperación ambiental y la creación de zonas de recreación.
La apuesta por impulsar el atractivo de la ciudad ha sido gigante; invertir en parques, ecoparques y bosques urbanos forma parte de un modelo que busca integrar naturaleza y actividad física.

Este enfoque tiene un componente estructural. La ciudad ha venido consolidando una red de “pulmones verdes”, espacios diseñados no solo para el esparcimiento, sino también para mejorar las condiciones ambientales y ofrecer alternativas deportivas en zonas urbanas densas. En ese marco se inscribe el desarrollo del Bosque Urbano de Miramar, un proyecto que ha sido intervenido en distintas fases durante los últimos años.

Barranquilla estrenó un parque dentro de Miramar, el cual se estableció como un “pulmón recreativo y deportivo” para la ciudad. El espacio está diseñado para el uso comunitario y se integra a la infraestructura ya existente en este entorno natural.
El nuevo espacio “llega con juegos infantiles, zona biosaludable para calistenia, plazoleta, senderos, zonas de estancia para compartir y amplias áreas verdes pensadas para el encuentro y la recreación”, tal como señaló Alejandro Char en la presentación del escenario.

El proyecto se integra a un entorno de mayor escala. El Bosque Urbano de Miramar cuenta con aproximadamente 30 hectáreas, en las que ya existen senderos ecológicos, zonas para caminatas y espacios destinados a actividades como el ciclomontañismo. Esto convierte al parque en una pieza clave dentro de un sistema recreativo y ambiental más amplio que busca el beneficio de los barranquilleros.
El enfoque del espacio también responde a una lógica ambiental. Este tipo de infraestructura busca recuperar ecosistemas que se perdieron en lo gris de lo urbano y ofrecer áreas naturales y coloridas para los habitantes y visitantes de la ciudad.

“Pocas ciudades en el mundo se pueden dar el lujo de tener un bosque seco tropical dentro de la ciudad. Eso permite el disfrute para el ejercicio, respirar aire puro y tener un espacio para contemplar la fauna del sector (...) Para nosotros es muy importante este tipo de parque para la recreación de los niños (...) es un lugar donde se percibe mayor seguridad”, manifestó el alcalde.
El desarrollo del Bosque Urbano de Miramar ha sido progresivo. Desde fases anteriores, el proyecto contemplaba senderos de varios kilómetros, zonas de picnic, camping y espacios para eventos, lo que refuerza su carácter como uno de los principales escenarios naturales dentro del perímetro urbano de Barranquilla.
