Desde Barranquilla, Atlántico, el alto comisionado para la paz del gobierno de Gustavo Petro, Otty Patiño, se refirió a la polémica paz urbana que pretendían realizar con la banda de Los Costeños y Los Pepes en el departamento del Atlántico y en lo que terminó fue con la creación de una tercera organización ilegal llamada la Nueva Generación.

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“Me parece que acá hay cosas interesantes que se han logrado. Aquí hay una organización de bandas, que es la de Los Costeños, que está dispuesta a desmovilizarse, no por efecto del nuevo gobierno, sino porque es un proceso que viene desde antes. Y también hay barrios, fundamentalmente del suroccidente de Barranquilla, que están en proceso de transformación, y sobre eso hay que profundizar”, dijo a los medios de comunicación.

Alias Castor, presidente Gustavo Petro y Digno Palomino. Foto: Montaje SEMANA.

Calificó estas conversaciones como un proceso inconcluso con el que —a su juicio— debería continuar el nuevo gobierno de Abelardo De La Espriella.

“Hoy, la paz que estamos viviendo y que estamos tratando de construir siempre queda como un proceso inconcluso. No se agota con la firma de unos acuerdos que, desde luego, no corresponden a la metodología que hemos planteado. Nosotros hemos propuesto una metodología distinta a la que se empleó en la paz con las Farc, en la que se decía que nada está acordado hasta que todo está acordado”, dijo.

Entretanto, Camilo Pineda Serje, delegado de la Consejería Comisionada de Paz en el Atlántico, señaló que el panorama se complicó cuando desde la organización de Los Pepes decidieron no seguir con estos diálogos exploratorios.

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También dijo que el único que se había comprometido era Jorge Eliecer Díaz Collazos, alias Castor, donde se comprometía con el equipo negociador al cese de los hechos de violencia, entre otros aspectos.

“Bueno, esa tregua nace de una gestión de la Dirección Nacional de Inteligencia, DNI, y ellos (Los Pepes y Los Costeños) ya habían hecho unas solicitudes que iban desde el reconocimiento como gestores de paz, por un lado. Por otro lado, ellos habían solicitado unos traslados a la ciudad de Barranquilla, más exactamente 45 (integrantes) por parte de Los Costeños y 7 (integrantes) por parte de la estructura de Digno Palomino”, expresó.

Lo único cierto es que hoy Barranquilla y el Atlántico viven uno de los más complejos panoramas en lo que tiene que ver con los homicidios y las extorsiones, mientras que la Policía Metropolitana no ha podido detener estos hechos.