Barranquilla y los municipios del área metropolitana, en el departamento del Atlántico, cerraron con 115 personas asesinadas, incluyendo tres masacres: dos en Soledad y una en la capital.

Lo que ha llamado la atención es que desde la Alcaldía Distrital han invertido considerables cifras en materia de seguridad, pero desde la Policía Metropolitana, en articulación con otras autoridades como la Fiscalía General de la Nación, no lograron contener esta oleada de violencia que hoy sacude esta zona del Caribe colombiano.
En Barranquilla se registraron 57 asesinatos; en Soledad, 44; en Malambo, 8; en Puerto Colombia, 4, y en Galapa, 1, para un total de 115. Estos crímenes, que están por las nubes, tienen relación con una pugna criminal entre tres organizaciones ilegales: Los Costeños, de Jorge Eliecer Díaz Collazos, alias Castor; Los Pepes, de Digno Palomino, y La Nueva Generación, que está al mando de alias El Menor, un disidente de la primera organización mencionada.

Por su parte, el Delegado del Gobierno Nacional para el Espacio de Conversación Sociojurídico de Barranquilla de la Consejería de Paz, Camilo Pineda, dijo en conversación con Jorge Cura en Emisora Atlántico que sobre esta tercera banda la situación se vuelve muy compleja.
“Esto es un reto gigante para la institucionalidad del territorio y también para el Gobierno nacional entrante, de poder entender, anticipar y sobre todo, y ahí sí insistimos como equipo, de poder intervenir las razones estructurales del surgimiento de las violencias en el territorio, pero es supremamente preocupante; yo, como barranquillero que vivo en la ciudad, que crecí en Barranquilla, que amo mi ciudad, estoy viendo con preocupación cómo ya algunos espacios que uno consideraba muy seguros se están viendo afectados”, explicó al noticiero radial.

Al mismo tiempo, Pineda dijo en Emisora Atlántico que desde 2025 se habían creado subgrupos que no creían en el proceso de paz que tenían estas dos bandas con el gobierno del presidente Gustavo Petro.
“Eso venía pasando desde el año pasado; ya venían surgiendo subgrupos de estos grupos más grandes de Los Costeños y Los Pepes que no estaban muy convencidos de las conversaciones que estaban teniendo los jefes de las estructuras en el marco del proceso de paz y de la tregua que se hizo el año pasado. Solo que, por lo que estamos viendo ahora, esta nueva subdivisión es grande, con poder y que ha entrado a disputar de frente el control de las rentas ilegales que se compiten en el territorio”, detalló.
