Un concejal, un cantante vallenato y un excampeón mundial de patinaje fueron víctimas de hombres armados en diferentes sectores, pero hay varios detalles que llaman la atención: ocurrieron durante la tarde, los delincuentes actuaron rápidamente y un artículo en particular que aparece como el principal objetivo.
Tres atracos cometidos en cuestión de horas volvieron a poner la inseguridad en el centro de la conversación en Barranquilla y su área metropolitana.
El primer caso ocurrió alrededor de la 1:23 de la tarde en un restaurante de Galapa. El concejal de Barranquilla, Santiago Arias, se encontraba almorzando cuando un hombre ingresó al establecimiento y, según las imágenes conocidas, primero se acercó a comprar una gaseosa.
Después de recibirla, el sujeto caminó por el lugar, se acercó nuevamente a la mesa del concejal y sacó un arma de fuego.
Arias fue despojado de una cadena de oro valuada en $ 16 millones, mientras que el propietario del restaurante también perdió otra cadena, además de un reloj. El rostro del presunto delincuente quedó registrado por las cámaras de seguridad.
Una hora y media después, otro atraco
El segundo caso ocurrió en Villa Campestre, Puerto Colombia. Esta vez la víctima fue Samuel Morales, hijo del fallecido cantante Kaleth Morales.
El artista estaba en un establecimiento comercial junto con su esposa y su hija cuando un delincuente ingresó y lo intimidó con un arma de fuego para quitarle una cadena y otros elementos de valor.
El arma fue utilizada frente a la hija y la esposa del cantante. Morales posteriormente cuestionó la seguridad del sector y pidió a las autoridades actuar contra la delincuencia.
Y cuando parecía que se trataba simplemente de otro caso de inseguridad, apareció un tercer episodio.
El mismo objetivo vuelve a aparecer
Hacia las 5:45 de la tarde, el excampeón mundial de patinaje Alex Cujavante fue abordado en el norte de Barranquilla, cerca de la Universidad de la Costa.
Según relató, apenas habían pasado unos segundos desde que se bajó de su camioneta cuando un hombre lo abordó por la espalda, sacó una pistola y fue directamente por las dos cadenas que llevaba puestas.
El delincuente escapó junto con otro hombre que lo esperaba en una motocicleta. También fue hurtado dinero del establecimiento. Cujavante estimó el total de lo robado en unos $ 18 millones.
Eso, sumado a que los atracos ocurrieron en un periodo de pocas horas, durante el día y mediante intimidación con arma de fuego, ha generado preguntas sobre si podría existir un patrón.
Por ahora, no está confirmado que los tres hechos hayan sido cometidos por los mismos delincuentes. Las autoridades deberán establecer si se trata de una coincidencia o si detrás de los casos existe una estrategia delictiva similar.
Mientras tanto, la sensación que queda en Barranquilla es de incredulidad. Tres víctimas, tres escenarios diferentes y demasiados detalles que coinciden entre sí como para no hacerse la pregunta de si en verdad no están relacionados.