El cambio no estaría solamente en poner más uniformados en las calles: la propuesta también busca cerrar vacíos en la vigilancia de los centros carcelarios y coordinar responsabilidades entre autoridades.

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Barranquilla avanza en la implementación de los Bloques Operativos de Seguridad Ciudadana (Bosuc), una estrategia que busca fortalecer la seguridad urbana mediante una mayor articulación entre el Gobierno nacional y las autoridades locales.

La Alcaldía de Barranquilla informó que ya se están definiendo responsabilidades para fortalecer la custodia y vigilancia de los centros carcelarios, uno de los componentes que hará parte de esta estrategia de seguridad.

Los Bosuc hacen parte de una iniciativa anunciada por el presidente Abelardo De La Espriella, quien planteó la creación de bloques de defensa para la seguridad urbana en las principales ciudades del país.

La propuesta contempla inicialmente a Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla y Bucaramanga, mientras que Cartagena también pidió ser incluida.

El objetivo planteado es construir, de acuerdo con las necesidades de cada ciudad, una estrategia de seguridad urbana para enfrentar problemas como violencia, hurtos y homicidios.

En el caso de Barranquilla, la administración del alcalde Alejandro Char manifestó su respaldo a la iniciativa y aseguró que ya existe una articulación con el Gobierno nacional para avanzar en su implementación.

Char recibió el anuncio con “beneplácito y esperanza” y destacó la necesidad de tomar decisiones firmes en materia de seguridad y justicia, así como el papel del Gobierno nacional para respaldar el trabajo que realizan las autoridades regionales.

El nuevo esquema también llega acompañado de un mensaje político contundente. Los alcaldes de varias de las principales ciudades respaldaron la creación de estos bloques bajo una idea que busca dejar claro hacia quién estaría dirigida la estrategia: “Los únicos que deben sentir miedo son los criminales”.

Aunque la convocatoria ya fue realizada y Barranquilla avanza en la coordinación, todavía quedan aspectos por definir sobre el funcionamiento de los bloques, entre ellos el cronograma de implementación, los recursos disponibles y las entidades que participarán directamente.

La estrategia, además, está relacionada con la postura que ha planteado el presidente frente a los grupos ilegales. De La Espriella ha descartado procesos de negociación y ha señalado que a los integrantes de estructuras violentas se les ofrecería únicamente el sometimiento a la justicia bajo los beneficios contemplados actualmente por la ley.

La apuesta anunciada para las grandes ciudades busca, en ese sentido, fortalecer la presencia del Estado y recuperar el control territorial en las zonas afectadas por hechos de violencia.

Por ahora, Barranquilla ya dio el primer paso: coordinar con el Gobierno nacional la implementación de los Bosuc y establecer cómo se repartirán las responsabilidades para reforzar la seguridad, incluida la vigilancia de los centros carcelarios.

El reto será convertir el anuncio en resultados concretos y determinar si este nuevo esquema logra traducirse en mayor capacidad para enfrentar a las estructuras criminales en la ciudad.