En un pronunciamiento oficial sobre el desarrollo de las operaciones militares y de control territorial a nivel nacional, el presidente de la República, Abelardo De La Espriella, envió un mensaje radical sobre la política de seguridad y las medidas en los centros de reclusión para los condenados por delitos de alta peligrosidad en el país.

El mandatario enfatizó que las acciones de la Fuerza Pública continúan intensificándose a través de la incautación de material de guerra, armamento ilícito y el traslado sistemático de cabecillas de organizaciones al margen de la ley hacia pabellones de máxima seguridad.

Fin a los privilegios carcelarios y política de mano dura
De La Espriella advirtió que la administración estatal asumió el control pleno de los centros penitenciarios para evitar que sigan siendo utilizados como plataformas operativas por parte de las estructuras narcoterroristas.
“En Colombia se acabó la contemplación con el crimen y volvió a regir, sin titubeos, el imperio de la ley. A los criminales y narcoterroristas les notifico con absoluta firmeza: las cárceles dejaron de ser hoteles y centros de operación del delito. Quien sea condenado tendrá que cumplir su pena con rigor, bajo el control del Estado y sin privilegios”, detalló el mandatario.
En Colombia se acabó la contemplación con el crimen y volvió a regir, sin titubeos, el imperio de la ley.
— Abelardo De La Espriella (@ABDELAESPRIELLA) September 4, 2026
A los criminales y narcoterroristas les notifico con absoluta firmeza: las cárceles dejaron de ser hoteles y centros de operación del delito. Quien sea condenado tendrá que… pic.twitter.com/cHBCZ00koX
El jefe de Estado subrayó que el fortalecimiento operativo en las calles va de la mano con el endurecimiento de las medidas de reclusión, aplicando una línea de acción enfocada en la severidad de las penas y el restablecimiento del principio de autoridad.
Dotación tecnológica en el penal de Palogordo
Como parte de la estrategia para optimizar los controles y la vigilancia en los reclusorios del país, el Gobierno nacional, a través del Ministerio de Justicia y la Unidad de Servicios Penitenciarios y Carcelarios (USPEC), formalizó la entrega de un paquete tecnológico de última generación destinado al pabellón de alta seguridad de la cárcel de Palogordo, en el municipio de Girón (Santander).
La dotación especializada entregada a la guardia del Inpec incluye drones de monitoreo aéreo, cámaras corporales (bodycams), sistemas de inspección electrónica, detectores portátiles de metales, chalecos balísticos y herramientas tácticas diseñadas para extremar las requisas y prevenir el ingreso de elementos prohibidos.
En Colombia se acabó la contemplación con el crimen y volvió a regir, sin titubeos, el imperio de la ley.
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A los criminales y narcoterroristas les notifico con absoluta firmeza: las cárceles dejaron de ser hoteles y centros de operación del delito. Quien sea condenado tendrá que… pic.twitter.com/cHBCZ00koX
De La Espriella concluyó su declaración reiterando la consigna gubernamental y el compromiso institucional en materia de orden público: “En este Gobierno, el que la hace, la paga. Estamos recuperando el control de las cárceles, restableciendo el orden y haciendo respetar la autoridad con hechos, siempre en el marco de la Constitución y la ley”.
Las nuevas medidas y equipos técnicos comenzarán a operar de manera inmediata en la penitenciaría de Santander para reforzar la custodia de los internos catalogados como de alto perfil delictivo.
