Tras el hallazgo del cuerpo de Yulixa Toloza, poco a poco se ha empezado a esclarecer el caso y se han conocido detalles de qué fue lo que ocurrió en este hecho que ha generado indignación en todo el país.
La mujer duró varios días desaparecida después de practicarse una cirugía estética en un establecimiento ubicado en el barrio Venecia, en Bogotá. Después de muchas horas, su cuerpo fue encontrado sin vida y ya se han ido capturado a quienes estarían involucrados.
Dos de estas personas son Jesús Alberto Hernández Morales y Kelvis Daniel Sequeira Delgado, quienes fueron detenidos cuando se encontró el carro al que subieron a Yulixa, el último rastro que se tuvo de ella antes del hallazgo del cadáver.
A estos sujetos, la Fiscalía General de la Nación les imputó los cargos de favorecimiento agravado en concurso heterogéneo y sucesivo con ocultamiento, alteración, destrucción de elementos materiales probatorios, aunque ambos se declararon inocentes.
Un juez de control de garantías, tras evaluar lo expuesto por la fiscal del caso, en las últimas horas envió a los dos hombres a la cárcel mientras avanza el proceso en su contra.
En el momento en el que el togado confirmó esta medida, Kelvis Daniel Sequeira miró fijamente a la cámara y, pocos segundos después, se movió en la silla, agachó la mirada rápidamente y se volvió a ubicar mirando hacia adelante.
En algunas oportunidades, este sujeto movió un poco los ojos, pero continuó prestando atención a lo que mencionaba el juez del caso.
Por su parte, Jesús Alberto Hernández tuvo una actitud completamente diferente: tal y como lo hizo a lo largo de la audiencia, se mantuvo quieto y mirando fijamente hacia la cámara, teniendo en cuenta que la diligencia se realizó de forma virtual.
A la par, su supuesto cómplice siguió moviéndose ligeramente y en un punto comenzó a tocarse la nariz en repetidas oportunidades, hasta que finalmente volvió a estar concentrado en la cámara.
Entre otras razones, el juez tomó su decisión explicando que se demostró que los procesados tienen residencia principal en Venezuela, no acreditan arraigo familiar, laboral, económico o social en Colombia y por ello podría existir un riesgo de no comparecencia para adelantar el proceso en su contra.
“Además, los propios elementos de convicción indican a este juez que ingresaron recientemente al país específicamente para ejecutar las conductas investigadas y que su permanencia en Colombia obedecía a una puntualidad final y transitoria”, declaró el togado.
De esta forma, ambos estarán en prisión mientras la Fiscalía adelanta las investigaciones pertinentes y se avanza en el proceso que concluirá si son culpables, o no, y si estuvieron involucrados en el caso de Yulixa Toloza.