La contaminación del aire sigue siendo uno de los principales retos de salud pública en las grandes ciudades del mundo, especialmente en capitales con alta densidad poblacional y tráfico vehicular como Bogotá. En los últimos años, distintas mediciones y estudios han evidenciado el impacto que tienen las partículas contaminantes en la calidad de vida de los ciudadanos.
Varios estudios muestran que la exposición constante a contaminantes puede tener efectos directos sobre el organismo, afectando principalmente el sistema respiratorio y cardiovascular, con mayor riesgo en niños, adultos mayores y personas con enfermedades preexistentes.
Uno de estos informes fue publicado por investigadores de la Universidad Nacional de Colombia, en la cual se reveló más de 1.100 personas mueren al año por culpa de la contaminación del aire, con mayor impacto en localidades como Kennedy, Bosa, Suba y Engativá.
Esta cifra equivale al 4,3 % de todas las muertes naturales en personas mayores de 30 años. Adicionalmente, hasta el 12 % de las muertes por infecciones respiratorias agudas y el 6,3 % de los fallecimientos por enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) están vinculados a la contaminación.
Uno de los principales responsables es el dióxido de nitrógeno (NO₂), un gas tóxico que proviene principalmente de los vehículos (especialmente aquellos que utilizan diésel), que se ha convertido en un problema plausible para la población.
Otro de los contaminantes más peligrosos es el material particulado fino (PM2.5), al que se le atribuyen cerca de 2.500 muertes en los últimos años en Bogotá. Este elemento es particularmente nocivo debido a que la exposición a estas partículas, tanto a corto como a largo plazo, está vinculada a una amplia gama de enfermedades graves a nivel cardiovascular, pulmonar y cerebral.
Por otra parte, la Evaluación de impacto en salud años 2018-2022, realizada por las Secretarías de Ambiente y Salud, aportó los promedios de concentración de contaminantes y la mortalidad evitable en cada localidad de la capital.
“Hemos identificado que, en el suroccidente de Bogotá, localidades como Ciudad Bolívar, Tunjuelito y Antonio Nariño son las de mayor exposición a este material particulado fino”, indicó Adriana Soto, secretaria de Ambiente.
Cómo protegerse de las enfermedades producidas por contaminación
La exposición a la contaminación del aire en Bogotá puede aumentar el riesgo de enfermedades respiratorias y cardiovasculares, por lo que la Secretaría de Salud recomienda tomar medidas de prevención en la vida diaria. Entre ellas, se destaca evitar la actividad física intensa en zonas con alta contaminación, especialmente en horas de mayor tráfico vehicular, para reducir la inhalación de material particulado.
Asimismo, se recomienda mantenerse informado sobre los niveles de calidad del aire a través de canales oficiales, con el fin de limitar la exposición en días críticos y tomar decisiones como permanecer en espacios cerrados cuando los índices sean elevados, sobre todo, cuando las alertas son naranja o roja.
Finalmente, otra medida clave es proteger a las poblaciones más vulnerables, como niños, adultos mayores y personas con enfermedades respiratorias, reduciendo su exposición a ambientes contaminados y priorizando espacios bien ventilados o con menor carga de polución.