Un colombiano que estuvo privado de la libertad en China terminó recluido posteriormente en la Cárcel Distrital de Bogotá, donde encontró en un taller de emisora una vía para contar lo que había vivido en el país asiático.
Su relato -compartido a SEMANA- marcado por los grilletes, la alimentación y las condiciones de reclusión, se convirtió en una de las historias que más recordó la directora del establecimiento, la capitana Adriana Hernández.
“Una historia que no se nos olvida nunca”, aseguró Hernández al recordar el caso. Según cuenta, el hombre había estado detenido en China y, tras salir de ese país en libertad y regresar a Colombia, fue capturado y trasladado a la Cárcel Distrital.
El colombiano permaneció en este establecimiento entre 2020 y 2022, y recuperó su libertad hace cuatro años. Fue precisamente durante esos dos años cuando comenzó a compartir detalles de la experiencia que había atravesado en territorio chino.
El duro relato sobre su paso por una cárcel de China
La historia salió a la luz dentro de uno de los talleres que se realizan con las personas privadas de la libertad. El hombre fue vinculado a la emisora, en la que los internos pueden compartir experiencias que posteriormente son escuchadas en los diferentes pabellones.
Allí, decidió hablar de China.
“Este muchacho contó su historia, que fue una historia bien, bien fuerte”, relató Hernández. Uno de los recuerdos que más lo impactaba es, según su testimonio, permanecer con grilletes tanto en las manos como en los pies.
“Solamente lo soltaban para que se hiciera aseo y nuevamente lo apresaban”, señaló la directora al reconstruir lo que el colombiano narraba durante el taller.
Hablar de aquellos episodios no era sencillo. Hernández aseguró que el hombre llegó a llorar en repetidas ocasiones mientras reconstruía sus recuerdos.
“Lloró muchísimo cada vez que contaba y para él fue una catarsis muy fuerte, pero le ayudó muchísimo porque sacó todo eso”, explicó.
Su testimonio coincide con denuncias realizadas durante años por otros colombianos que han estado recluidos en China. En 2015, por ejemplo, doce connacionales condenados a pena de muerte o cadena perpetua enviaron cartas al Congreso en las que denunciaron las condiciones de las prisiones y pidieron gestiones para regresar al país.
Entre sus reclamos aparecían cuestionamientos por la alimentación, el trato recibido, las dificultades de comunicación y las condiciones dentro de las celdas.
El arroz y la comida, otros recuerdos que quedaron
Las diferencias también estaban en algo tan cotidiano como sentarse a comer. De acuerdo con la directora de la Cárcel Distrital, el hombre recordaba particularmente el arroz que recibía durante su reclusión en China.
“Era el arroz masacotudo que era lo que más contaba, el arroz, algas, cosas que obviamente no es común comer acá, casi crudas las cosas”, señaló Hernández.
La alimentación también ha aparecido en testimonios de otros colombianos encarcelados en ese país. Años atrás, connacionales denunciaron dificultades para adaptarse a la comida y cuestionaron su calidad dentro de algunos establecimientos penitenciarios.
Para este hombre, llegar posteriormente a la cárcel bogotana representó un contraste. Hernández aseguró que valoraba especialmente la alimentación y el trato que encontraba en el establecimiento.
“Acá nosotros nos encargamos de respetar a la persona, de valorar a la persona. Siempre hemos dicho que acá entra la persona, no el delito”, afirmó la capitana.
Recuperó la libertad
Después de cumplir su pena en Bogotá, el hombre finalmente recuperó la libertad en 2022.
Actualmente, la Cárcel Distrital cuenta con 21 talleres y diferentes espacios de formación dirigidos a las personas privadas de la libertad, con actividades que buscan entregar herramientas para su proceso de resocialización y para el momento en que recuperen su libertad.
El establecimiento también cuenta con acreditación de la American Correctional Association (ACA). De acuerdo con la información suministrada por la cárcel, fue el primer establecimiento perteneciente a un ente territorial en Colombia en obtener este reconocimiento y es el único establecimiento mixto del país acreditado y reacreditado por esa organización.
El caso se conoce en medio de una historia mucho más amplia de colombianos que han enfrentado duras condenas en China. En 2021 Colombia ratificó el tratado bilateral sobre traslado de personas condenadas, firmado en Beijing en 2019, cuyo propósito contempla facilitar la rehabilitación social mediante la posibilidad de que determinadas personas cumplan sus condenas en su país de nacionalidad.
Además, en 2022 la Cancillería confirmó el caso de dos colombianos condenados por narcotráfico a quienes la justicia china les modificó la pena de muerte por una suspensión de dos años que posteriormente daría paso a cadena perpetua, una muestra de la severidad de las sanciones que pueden enfrentar los connacionales en ese país.
En el caso del hombre que pasó por la Cárcel Distrital, su identidad no fue revelada. Sin embargo, su historia quedó en la memoria de quienes lo escucharon: después de atravesar dos sistemas penitenciarios profundamente distintos, encontró frente a un micrófono una manera de poner en palabras una experiencia que, según quienes lo conocieron, todavía lo hacía llorar.