La Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (UAESP) anunció que Bogotá avanzará en el aprovechamiento de residuos de construcción y demolición para convertirlos en materiales reutilizables destinados a obras públicas, mantenimiento vial y construcción de andenes.
Actualmente, de una tonelada de residuos de puntos críticos y de arrojo clandestino, se recupera cerca del 33 por ciento a través de la separación de material de construcción y demolición que pueda ser aprovechable y la transformación en material nuevo para obras. El propósito es pasar al 70 por ciento de aprovechamiento de dichos residuos.
La estrategia contempla el procesamiento de escombros recolectados en calles, separadores, lotes y puntos críticos de arrojo ilegal. De acuerdo con la entidad, los residuos son trasladados a una planta de tratamiento de tres hectáreas donde se realiza la clasificación, trituración y transformación de materiales como concreto, ladrillo y asfalto.
Según cifras entregadas por la UAESP, la planta tiene capacidad para procesar hasta 350 toneladas diarias de residuos de construcción y demolición. Los materiales resultantes pueden ser reutilizados como agregados reciclados en intervenciones urbanas y obras civiles.
La entidad informó además que en lo corrido de 2026 se han recolectado más de 129.000 toneladas de residuos provenientes de puntos críticos de la ciudad. De ese total, más de 41.000 toneladas fueron aprovechadas mediante procesos de valorización y reincorporación a cadenas productivas.
El director de la UAESP, Armando Ojeda, señaló que la medida busca reducir el volumen de residuos que diariamente llegan al relleno sanitario Doña Juana, donde actualmente ingresan cerca de 5.875 toneladas de basura al día.
La administración distrital indicó que el arrojo clandestino de escombros continúa siendo uno de los principales problemas ambientales y de espacio público en Bogotá.
Por esa razón, la UAESP mantiene operativos de recolección en sectores identificados por acumulación recurrente de residuos de construcción, colchones, muebles y desechos voluminosos.
La entidad también precisó que los ciudadanos y empresas dedicadas a obras civiles deben realizar la disposición adecuada de residuos de construcción y demolición a través de gestores autorizados y puntos habilitados para este tipo de materiales.