Bogotá continúa apostándole a fortalecer políticas de inclusión social y economía circular mediante cooperación internacional, en un momento donde las ciudades buscan mejorar capacidades técnicas y herramientas de gestión más allá de las grandes obras de infraestructura.

La Alcaldía de Bogotá y la Agence française de développement (AFD) presentaron los resultados de una alianza orientada a fortalecer políticas públicas relacionadas con cuidado, reciclaje e inclusión de población LGBTI, a través de herramientas tecnológicas, metodologías de análisis y fortalecimiento institucional.
El proceso se desarrolló mediante un crédito de política pública por $645.000 millones y una asistencia técnica cercana a $1.720 millones, recursos enfocados en mejorar capacidades del Distrito para tomar decisiones basadas en datos y ampliar el alcance de distintos programas sociales.
Uno de los principales componentes estuvo relacionado con el Sistema Distrital de Cuidado. A través de la Secretaría de la Mujer, la cooperación permitió fortalecer la plataforma InfoCuidado, una herramienta diseñada para monitorear información en tiempo real y mejorar la gestión de las llamadas Manzanas del Cuidado.
Actualmente, Bogotá cuenta con 27 Manzanas del Cuidado en funcionamiento y más de 1,3 millones de atenciones registradas, en un sistema que busca redistribuir las labores de cuidado y ampliar servicios para mujeres cuidadoras.

Otro de los ejes del acuerdo estuvo enfocado en economía circular y reciclaje con enfoque de género. Como parte del proceso, la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (UAESP) estructuró una metodología para fortalecer la gestión de residuos y mejorar condiciones operativas de organizaciones de recicladores.

Actualmente, el modelo impacta a cerca de 26.000 recicladores, de los cuales 42,6 % son mujeres cabeza de hogar. Además, se fortalecieron operativamente 96 organizaciones de recicladores, mientras 1.320 operadoras recibieron capacitación técnica relacionada con procesos de aprovechamiento y economía circular.
La cooperación también incluyó herramientas para fortalecer políticas de inclusión LGBTI. Entre ellas aparecen estrategias de cambio cultural, protocolos de representación jurídica para víctimas de violencia y discriminación, y estudios relacionados con la Clínica de Género del Hospital de Chapinero, reconocida por atención a población trans y no binaria.
Según la AFD, uno de los objetivos de este tipo de cooperación es dejar capacidades instaladas dentro de las instituciones públicas, de manera que las herramientas continúen funcionando más allá de los periodos de gobierno y permitan mejorar la toma de decisiones públicas.

El avance refleja cómo las ciudades empiezan a utilizar cooperación internacional no solo para financiar infraestructura, sino también para fortalecer modelos de cuidado, inclusión social y sostenibilidad urbana basados en información, tecnología y capacidades institucionales.
