Ocho establecimientos comerciales fueron suspendidos durante operativos de inspección realizados por la Policía Metropolitana de Bogotá y la Secretaría de Seguridad en las localidades de Ciudad Bolívar y Usme. En las intervenciones fueron incautadas botellas de licor adulterado y cervezas vencidas que, según las autoridades, estaban destinadas a la venta.
Uno de los operativos se llevó a cabo en el sector de Sierra Morena, en la localidad de Ciudad Bolívar, donde tres bares fueron cerrados temporalmente por comercializar licor adulterado, vender cervezas vencidas y permitir el ingreso de menores de edad.
Durante la inspección, las autoridades encontraron a dos adolescentes consumiendo bebidas alcohólicas dentro de uno de los establecimientos. Las menores fueron entregadas a sus padres, quienes firmaron un compromiso para reforzar las medidas de protección y evitar que la situación se repita.
En este procedimiento también fueron registradas 238 personas. Además, se impusieron tres comparendos por comportamientos contrarios a la convivencia, 18 comparendos de tránsito y fueron incautadas varias dosis de estupefacientes.
La segunda intervención se realizó en el sector de El Nuevo Portal, en la localidad de Usme. Allí, cinco establecimientos fueron suspendidos por incumplir la normatividad vigente. En uno de ellos, los uniformados encontraron botellas de licor adulterado almacenadas en una nevera y listas para su comercialización.
Durante este operativo también fueron trasladadas dos personas al Centro de Traslado por Protección (CTP). Asimismo, se impusieron comparendos por comportamientos contrarios a la convivencia y se incautaron dosis de estupefacientes.
De acuerdo con la información entregada por las autoridades, estas acciones hacen parte de los controles que se vienen realizando en diferentes sectores de la ciudad para verificar el cumplimiento de las normas en establecimientos donde se expenden bebidas alcohólicas y detectar productos que puedan representar un riesgo para la salud de los consumidores.
Entre las recomendaciones entregadas por las autoridades para reducir el riesgo de adquirir licor adulterado está verificar que las botellas conserven su sello de seguridad, revisar el estado de las tapas y las etiquetas, comparar fechas, lotes y códigos de seguridad, y exigir que las bebidas sean destapadas en presencia del consumidor.
También se recomienda desconfiar de productos con precios inusualmente bajos o con alteraciones visibles en el envase, ya que podrían ser señales de manipulación.