Tras varios días de incertidumbre y una intensa búsqueda impulsada por familiares y amigos, las autoridades colombianas confirmaron la muerte de Alejandro Calderón Hernández, un empresario costarricense de 42 años que había desaparecido en Bogotá mientras realizaba un viaje de negocios.
La Fiscalía General de la Nación estableció que el cuerpo hallado en un hostal del barrio La Favorita, en el centro de la capital, corresponde al comerciante conocido por sus allegados como Nano. La identidad fue corroborada por Medicina Legal luego de varios procedimientos forenses.
La desaparición de Calderón Hernández había generado preocupación tanto en Colombia como en Costa Rica. Según relataron sus familiares, el hombre viajó a Bogotá para adquirir mercancía para su negocio y perdió contacto con sus seres queridos después del 29 de mayo.
De acuerdo con la información conocida hasta ahora, las primeras valoraciones de Medicina Legal apuntan a que el empresario habría fallecido a causa de una falla cardíaca. No obstante, un fiscal de la Unidad de Vida de Bogotá continúa recopilando información para esclarecer completamente las circunstancias que rodearon su muerte.
¿Qué se sabe de las últimas horas de Alejandro Calderón?
Durante los días de búsqueda, familiares aseguraron que varias de sus pertenencias permanecían en el lugar donde se hospedaba, situación que aumentó la preocupación por su paradero. Las autoridades adelantaron labores de verificación hasta dar con el cuerpo en un hostal ubicado en el centro de la ciudad.
Mientras avanza la investigación, han surgido diferentes versiones sobre las horas previas a su fallecimiento. Al parecer, Calderón habría consumido sildenafil, un medicamento comercializado bajo marcas como Viagra, antes de su muerte. Sin embargo, esta información no ha sido confirmada oficialmente por la Fiscalía ni por Medicina Legal, por lo que continúa siendo materia de investigación.
Tras conocerse la noticia, familiares y allegados del empresario expresaron su tristeza por el desenlace del caso y agradecieron las muestras de solidaridad recibidas durante los días de búsqueda.
La muerte de Calderón Hernández pone fin a una angustiosa incertidumbre para sus seres queridos, mientras las autoridades continúan recopilando elementos que permitan reconstruir con precisión qué ocurrió durante las últimas horas de vida del ciudadano costarricense en Bogotá.