Cada año, el salario mínimo de los trabajadores aumenta para responder a la inflación y a los costos de vida, con la finalidad de que las personas puedan cubrir sus necesidades básicas.
Para este año, de acuerdo con lo establecido por el Gobierno, el salario mínimo en Colombia alcanzó los 2 millones de pesos: el salario base son 1.750.905 de pesos, más el auxilio de transporte que corresponde a 249.095 pesos.
No obstante, de acuerdo con los análisis de portales de costo de vida como Expatistan y Numbeo, en promedio, una persona necesitaría un poco más de 3 millones de pesos al mes para suplir todas sus necesidades en Bogotá.
Esto porque, según el estudio, en una parte de la capital, el arriendo de un apartamento de una sola habitación puede rondar los $ 2.350.000, mientras que en sectores más asequibles, el promedio del costo puede estar alrededor de $1.700.000, lo que ya es una gran parte del salario mínimo.
A esto se suma la canasta familiar, que también se ve influenciada por la inflación, con alzas en precios de alimentos como el café, el tomate y la carne de res, dice el informe.
Por ejemplo, para una persona que compra proteína, elementos de aseo personal y del hogar, el promedio del precio del mercado puede rondar los $ 700.000 al mes.
Y optar por conseguir las verduras, frutas y las carnes en plazas de mercado, o completar el mercado en tiendas de cadena a bajo precios, permitiría reducir el costo de un mercado para 15 días $ 180.000, aproximadamente.
Ante la situación, analistas y expertos han determinado que, para tener una vida austera, se requiere de un ingreso mínimo de $ 2.350.000 mensuales y superior a $ 3.500.000 si se prefiere una vida que permita, por ejemplo, tener capacidad de ahorro.
Ahora bien, para mantener un hogar de cuatro personas, el salario mínimo, para vivir con lo básico, debería ser entre $ 7.800.000 y $ 9 millones al mes, estiman algunos expertos, según datos que recopila el Ministerio del Trabajo.
No obstante, el aumento del salario mínimo, que ha sido sin precedentes para este año, también genera presión al alza de los precios de servicios y productos, como las cuotas de administración y los servicios técnicos, lo que aumenta en gran medida el costo de vida.