La ocupación indebida de andenes en Bogotá vuelve a estar en el centro del debate. La concejala Cristina Calderón denunció que, frente al centro comercial Cafam de La Floresta, se registra una invasión constante del espacio peatonal, con más de 30 vehículos por hora estacionando en zonas prohibidas.
De acuerdo con la cabildante, durante tres días de verificación en distintos horarios, su equipo evidenció la presencia permanente de carros y motocicletas sobre el andén, utilizado de facto como parqueadero ilegal.
“Lo que vimos es inaceptable: vehículos invadiendo el andén de forma permanente, como si fuera un parqueadero. Este espacio es de los peatones, no de los infractores”, afirmó la cabildante.
La denuncia contrasta con las cifras oficiales. Según la Secretaría de Movilidad, en 2025 se realizaron más de 15.000 operativos, se impusieron cerca de 60.000 comparendos y se efectuaron 16.000 inmovilizaciones por invasión del espacio público. Sin embargo, en este punto específico, la concejal señala que la situación persiste sin cambios visibles.
Incluso, información entregada vía derecho de petición indica que en los alrededores del centro comercial solo se impusieron 60 comparendos en 2025, de los cuales 36 correspondieron a estacionamiento en sitios prohibidos. Las motocicletas concentraron el 60 por ciento de estas infracciones.
Calderón cuestionó la efectividad de las acciones institucionales y advirtió que, pese a la presencia de agentes de tránsito y señalización, no se evidencian controles efectivos en terreno. También alertó sobre el impacto en población vulnerable, al señalar que la ocupación de los andenes bloquea baldosas podotáctiles utilizadas por personas con discapacidad visual.
“Si hubiera control real en este punto, se estaría hablando de cerca de 18 millones de pesos diarios en comparendos o, más importante aún, de andenes libres para la gente. Pero aquí nadie responde”, señaló Calderón Restrepo.
La concejal anunció que mantendrá el seguimiento a este y otros puntos críticos de la ciudad, insistiendo en la necesidad de medidas concretas que garanticen el uso adecuado del espacio público.