El pasado miércoles 1 de abril, durante el inicio de la Semana Santa, se registró un siniestro vial en el peaje de Casa Blanca, jurisdicción de Zipaquirá. El incidente, ocurrido en horas de la mañana, dejó un saldo de cinco personas fallecidas y aproximadamente 20 heridos, convirtiéndose en uno de los sucesos de mayor impacto en la agenda de movilidad nacional.
En un primer reporte, el gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey Ángel, planteó una teoría inicial sobre el origen de la colisión. Según el mandatario regional, el accidente supuestamente se habría producido por una falla en el sistema de frenos del vehículo de carga, el cual transportaba alimentos e impactó contra siete automóviles que realizaban la fila para el pago del peaje.
Nuevas líneas de investigación
Ante la repercusión del evento en la opinión pública, este lunes 6 de abril, el coronel Jair Alonso Parra, director de la división de Tránsito y Transporte de la Policía Nacional, entregó detalles actualizados sobre el curso de las indagaciones. El oficial confirmó a Noticias Caracol que, al momento, se manejan dos hipótesis técnicas para explicar el siniestro.
La primera línea de investigación coincide con la versión preliminar del gobierno departamental: una falla mecánica en el sistema de frenado. No obstante, se estableció una segunda hipótesis relacionada con un presunto “uso excesivo del sistema de detención del vehículo por parte del operario”.
Esta variable técnica sugiere que el recalentamiento de los componentes pudo anular la capacidad de respuesta del automotor antes del impacto.
Situación jurídica del conductor
En cuanto al estado del conductor del vehículo de carga, el coronel Parra informó que el hombre logró saltar de la cabina instantes antes de la colisión múltiple. Debido a esta maniobra, el sujeto sufrió heridas menores y recibió el alta médica el pasado domingo 5 de abril.
Tras abandonar el centro asistencial, el conductor fue puesto a disposición de la Fiscalía General de la Nación para el avance de las diligencias correspondientes.
La unidad de Tránsito y Transporte trabaja en conjunto con el ente acusador para recopilar material probatorio. Actualmente, se adelantan estudios de carácter físico y peritajes mecánicos en el lugar de los hechos. El objetivo de estas pruebas técnicas es permitir que los jueces de la República determinen el grado de responsabilidad del implicado en el incidente.
Hasta el momento, las autoridades no han confirmado si la conducta al volante fue un factor determinante en la tragedia de la vía Zipaquirá-Ubaté. La judicialización del conductor dependerá de los hallazgos definitivos sobre el estado del vehículo y la trazabilidad de la operación de transporte.