Más de 110 alumnos de la vereda Carrizal, en Girón, quedaron sin sede educativa tras el grave deterioro estructural que presenta el colegio Aguada de Ceferino.
Comunidad pide una solución urgente para evitar el cierre definitivo del colegio rural
La preocupación crece entre las familias de la vereda Carrizal, en Girón, luego de que más de 110 estudiantes quedaran sin sede educativa.
El grave deterioro estructural que presenta la Institución Educativa Aguada de Ceferino, Sede C. El plantel, construido hace cerca de seis décadas, fue el motivo para el desalojo, ante el riesgo inminente de colapso de parte de su infraestructura.
Según la información conocida por Vanguardia, la emergencia no surgió de un momento a otro.
Habitantes del sector aseguran que desde hace aproximadamente dos años comenzaron a aparecer grietas en la edificación, una situación que se agravó durante los últimos meses.
El terreno sobre el que se encuentra construido el colegio empezó a ceder y uno de los costados de la estructura presenta un hundimiento progresivo, situación que llevó a las autoridades a tomar medidas preventivas.
La problemática fue expuesta públicamente durante una manifestación realizada frente a la Procuraduría en Bucaramanga.
Allí, representantes de la comunidad solicitaron acompañamiento institucional para encontrar una solución que garantice la continuidad de la educación de los menores. Es un espacio que consideran fundamental para la historia de la vereda.
Rosana Cansino, integrante de la comunidad, explicó que la institución ha sido un referente educativo durante décadas. “Este colegio ha sido muy importante en la vereda. Desde hace más de cincuenta años ha formado a estudiantes”, señaló la líder comunitaria al medio regional.
También recordó que la sede actualmente recibe alumnos que anteriormente estudiaban en el desaparecido Colegio Convivir, por lo que su cierre afecta a un número aún mayor de familias.
Además del deterioro físico del plantel, la comunidad ha pedido que se investiguen las posibles causas de la inestabilidad del terreno.
Algunos líderes sostienen que el crecimiento urbanístico registrado en los alrededores podría haber influido en las condiciones geológicas del sector.
De acuerdo con declaraciones entregadas a Alerta Bucaramanga por Mauricio Martínez, integrante del Sindicato de Educadores de Santander, en la zona se han desarrollado diversos proyectos que afectan el terreno.
Parcelaciones, procesos de autoconstrucción y proyectos de vivienda, según los habitantes, deben ser evaluados por las autoridades competentes.
La incertidumbre ahora se centra en qué ocurrirá con la sede educativa y cómo se garantizará la permanencia de los estudiantes en el sistema escolar.
Frente a la emergencia, la Alcaldía de Girón informó que la sede fue evacuada por recomendación de los organismos técnicos, tras evidenciarse riesgos para la comunidad educativa.
La administración municipal aseguró que los más de 110 estudiantes serán reubicados temporalmente.
De esta forma se garantizará la continuidad de sus procesos académicos, mientras se llevan a cabo estudios especializados que permitan definir el futuro de la infraestructura.
Para las familias de Carrizal, el traslado temporal resuelve una emergencia inmediata.
Sin embargo, no elimina la necesidad de una solución definitiva que permita recuperar o reemplazar un colegio que durante más de medio siglo ha sido el principal centro de formación de la comunidad rural.