Este viernes 11 de septiembre, SEMANA conoció la historia de Valentino, de un año de edad, quien se encuentra intubado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) pediátrica de la clínica Foscal, en Bucaramanga, Santander, pero la Nueva EPS no le entrega un medicamento vital y tampoco le ha agilizado el traslado a otra clínica para una terapia ECMO que requiere.
Marjorie Hernández Álvarez hizo un llamado para que Nueva EPS agilice las gestiones necesarias para que su hijo pueda acceder a la atención que requiere ante su delicado estado de salud.
“Pero necesita una terapia llamada ECMO. Nos han explicado que es como filtrar la sangre, algo así, como para que los pulmones de él descansen, puedan descansar y se puedan recuperar del compromiso respiratorio que tiene”, relató la mujer.
De acuerdo con la versión de la mujer, el pequeño Valentino ingresó a la Foscal el pasado 10 de agosto debido a una malformación vasolinfática en su mejilla derecha. Tras diferentes exámenes, el 18 de agosto fue sometido a una primera escleroterapia. Posteriormente, quedó intubado debido al riesgo de que la inflamación generada por el procedimiento comprometiera su respiración.
Durante su hospitalización presentó complicaciones pulmonares. Según la mujer, inicialmente fue diagnosticado con una neumonía, recibió antibióticos durante siete días y registró una importante mejoría. Sin embargo, posteriormente volvió a descompensarse.
“Fue cuando ya sus pulmones como que colapsaron y la saturación de oxígeno le comenzó a bajar. En ese momento nos presentó una saturación hasta como de 20, 25, o sea, no subía. Lo acomodaban de posición y no subía. Le hicieron una placa rápido, de urgencia”, aseguró Hernández.
La familia del niño busca que este sea trasladado a un centro médico donde le puedan realizar la terapia, pero que no quede tan lejos del centro asistencial donde se encuentra por el grave riesgo de descompensación.
“Lo máximo que ha logrado saturar es 80, 82. Entonces, no creería que aguante un traslado muy largo. Lo que les pedimos de todo corazón es que sea la clínica cardiovascular la que lo reciba, dado que está enfrente de la Foscal y el niño no tendría que ser trasladado por mucho tiempo”, sostuvo.
Hernández también denunció que espera desde el 18 de agosto la autorización de un medicamento que hace parte del tratamiento de la malformación de su hijo, que tuvo que ser pedido mediante una tutela que la Nueva EPS no ha acatado.
“Nos tocó con tutela. Imagínese, el medicamento está pedido desde el 18 de agosto. La tutela salió a favor de nosotros y estamos esperando que la Nueva EPS autorice el medicamento para que la clínica lo pueda despachar”, afirmó.
Al mismo tiempo, agregó: “Es un día para Valentino, porque lo que nos han dicho los médicos es que ese medicamento aparentemente va a tener que tomarlo por mucho tiempo para que su malformación no vuelva a aumentar de tamaño, no vuelva a aparecer”.