La Universidad del Pacífico completa cerca de una década bajo intervención del Ministerio de Educación Nacional, un periodo marcado por la inestabilidad administrativa y el constante relevo de rectores que, según el exrector encargado y actual candidato a la rectoría, Dagoberto Riascos Micolta, ha impedido consolidar un proceso sostenido de recuperación institucional.
Riascos, quien estuvo al frente de la institución entre 2019 y 2021 y aspira a dirigirla para el periodo 2026-2030, aseguró que el principal obstáculo para superar las medidas impuestas por el Gobierno Nacional ha sido la falta de continuidad en el liderazgo de la universidad.
De acuerdo con el académico, durante los años de intervención han pasado cerca de ocho rectores, entre encargados y en propiedad, situación que ha generado cambios permanentes en los equipos administrativos y ha frenado la ejecución de los planes de mejoramiento exigidos por el ministerio. Explicó que cada administración inicia nuevos procesos, pero antes de consolidarlos se producen nuevos relevos que obligan a comenzar nuevamente.
Riascos sostuvo que, aunque se han registrado avances en algunos frentes, el cumplimiento del plan de mejoramiento ha sido irregular porque cada rector fortalece áreas diferentes. Mientras unos priorizan los procesos administrativos y financieros, otros concentran sus esfuerzos en los aspectos académicos e investigativos, lo que ha impedido mantener un desarrollo equilibrado de la institución.
El candidato señaló que esta situación también ha afectado la oferta académica. Recordó que algunos programas perdieron la renovación de sus registros calificados, limitando el ingreso de nuevos estudiantes y reduciendo la demanda de docentes. A su juicio, la disminución de la oferta repercute no solo en la formación profesional de la región, sino también en el empleo generado por la universidad, una de las principales fuentes laborales de Buenaventura.
Pese a las dificultades, destacó que la Universidad del Pacífico mantiene presencia en municipios como Dagua, Pizarro, Tumaco e Iscuandé, donde busca fortalecer la formación de docentes locales para reducir la dependencia de profesores provenientes de la sede principal.
Riascos recordó que la institución fue concebida como un centro de desarrollo para el Pacífico colombiano, con énfasis en la población afrodescendiente. En ese sentido, aseguró que el propósito de la universidad debe ir más allá de la docencia y consolidarse en investigación, proyección social y articulación con los sectores público y privado para impulsar el desarrollo regional.
Al hacer un balance de su paso por la rectoría, afirmó que durante su administración se fortalecieron los procesos académicos, investigativos y de bienestar universitario. También mencionó la creación de nuevos programas, el mejoramiento de laboratorios, la dotación tecnológica de las aulas y la consolidación de alianzas con otras instituciones de educación superior.
Asimismo, aseguró que una administración eficiente de los recursos permitió mantener estabilidad financiera y avanzar en el cumplimiento de los planes exigidos por el Ministerio de Educación. Consideró que la experiencia adquirida durante más de una década en diferentes cargos dentro de la universidad respalda su nueva aspiración al cargo de rector.
Entre sus principales propuestas, Riascos planteó ampliar la oferta de programas de posgrado, fortalecer la planta docente mediante procesos de formalización, consolidar la investigación y articular el crecimiento académico con una administración sólida que permita superar definitivamente la intervención estatal.
También señaló que el desarrollo de infraestructura será determinante para alcanzar ese objetivo. Indicó que el campus principal de Buenaventura apenas alcanza un 35 % de ejecución del proyecto original y que aún están pendientes obras como el bloque administrativo y un centro deportivo universitario, infraestructura que considera indispensable para ampliar la oferta académica y obtener nuevos registros calificados.
Durante la entrevista, el candidato también se refirió al proceso judicial que enfrentó por presunto peculado durante su administración. Explicó que el caso se originó por un error administrativo relacionado con un pago de seguridad social efectuado desde una cuenta que ya no estaba en funcionamiento. Según afirmó, los recursos fueron reintegrados a la universidad y nunca existió apropiación de dinero público.
Riascos aseguró que fue absuelto en las diferentes etapas judiciales y que posteriormente la justicia decretó la preclusión del proceso al no encontrar méritos para continuar con la investigación. Además, sostuvo que detrás del caso existió una persecución política derivada de decisiones administrativas adoptadas durante su gestión, especialmente en la formalización laboral de trabajadores de la institución.
Finalmente, reiteró que su candidatura responde al llamado de diferentes sectores de la comunidad universitaria, quienes, según manifestó, consideran necesario recuperar la estabilidad institucional para consolidar el crecimiento académico, administrativo y financiero de la Universidad del Pacífico y lograr que la institución salga de la intervención que mantiene desde hace aproximadamente diez años.
De otro lado, SEMANA conoció que el proceso de elección del nuevo rector ocupa la atención del gobierno entrante del presidente Abelardo De La Espriella, que no estaría dispuesto a soportar más dilaciones en la escogencia de la directiva de la Universidad del Pacífico y, de continuar con la tendencia de un posible sabotaje, se contemplarían medidas más drásticas como la liquidación del alma máter, ya que la intervención de más de una década no ha funcionado.