Durante la mañana de este jueves 13 de agosto hubo una alerta en Cali, Valle del Cauca, a causa de un nuevo movimiento telúrico que obligó a evacuar y a que los organismos de socorro suspendieran sus labores de rescate por unos minutos.
Según el boletín actualizado del Servicio Geológico Colombiano (SGC), el evento ocurrió exactamente a las 9:42 a. m., hora local, y alcanzó una magnitud de 4.2. El movimiento telúrico tuvo como referencia el municipio de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, una de las regiones que ha resultado afectada por la reciente actividad sísmica.
Asimismo, el ente precisó que el epicentro estuvo ubicado en el occidente del país, entre las zonas de influencia de ciudades como Cali, Pereira, Armenia, Manizales y Quibdó.
El reporte técnico estableció las coordenadas del movimiento sísmico en una latitud de 4,86 y una longitud de -76,41. Los organismos de socorro se encuentran en máxima alerta en estas regiones afectadas por el movimiento telúrico.
De acuerdo con la información oficial del SGC, antes de este temblor se registró otro sobre las 6:22 a. m. de este jueves en Nóvita, Chocó, con una magnitud de 3.6.
El movimiento telúrico tuvo una profundidad de 94 kilómetros y fue localizado en las coordenadas 4,86° de latitud y -76,54° de longitud. Según el reporte de la entidad, entre los municipios más cercanos se encuentran Sipí, a 25 kilómetros, y Condoto, a 29 kilómetros.
Estos nuevos movimientos se suman a las réplicas registradas durante los últimos días tras el fuerte terremoto del pasado 10 de agosto. En un primer balance, el SGC informó que hasta las 6:30 a. m. de ese mismo día se habían registrado cerca de 47 réplicas. Sin embargo, la actividad sísmica continuó y posteriormente la cifra se acercó al centenar de movimientos.
La entidad ha explicado que, después de un sismo de gran magnitud, este tipo de actividad puede prolongarse durante días, semanas o incluso meses. Por esta razón, el SGC mantiene un seguimiento permanente para identificar nuevos movimientos y analizar cómo evoluciona la actividad sísmica en las zonas afectadas.