La Dijín de la Policía Nacional, con apoyo de la Fiscalía General de la Nación, realizó la operación Fortaleza en Cali, Valle del Cauca, contra una red dedicada presuntamente al hurto de vehículos, la adulteración de sistemas de identificación y el tráfico de autopartes. Asimismo, los investigadores judiciales pudieron evidenciar que estaría vinculado al microtráfico en esta zona del país.
En el operativo, la Policía encontró 2.778 motocicletas con sistemas de identificación adulterados, además de la recuperación de 35 motocicletas y 12 vehículos que figuraban como hurtados.
El coronel Elver Vicente Alfonso Sanabria, director de Investigación Criminal e Interpol, explicó que fue una investigación de varios meses, pero que fue clave el apoyo de la ciudadanía.
“Gracias a la información suministrada por la ciudadanía y meses de labores investigativas y de inteligencia, fueron ejecutadas nueve diligencias de allanamiento y registro en puntos estratégicos de las comunas 3, 10, 11, 18 y 20”, detalló el oficial.
Los allanamientos fueron realizados en barrios como Sucre, Aguablanca, Prados del Sur, Las Torres y San Judas, donde las autoridades identificaron centros de acopio y procesamiento ilícito. Según la investigación, estos lugares funcionaban bajo la fachada de talleres, bodegas y parqueaderos.
“El ciclo iniciaba con el traslado de los vehículos hurtados a estos centros donde ‘expertos’ procedían al desmembramiento en tiempo récord, omitiendo cualquier estándar técnico para vender las piezas o alterar sus identidades para el fraude”, explicó la Policía.
Fueron capturadas tres personas que fueron identificadas por las autoridades como Diana Lorena Osorio Gutiérrez, Helen Samantha Jojoa Medina y Andrés Julián Borja Naranjo, quienes ahora deberán responder ante la justicia por los delitos de receptación, tráfico de estupefacientes y falsedad marcaria.
La Dijín de la Policía también logró la incautación de 120 autopartes entre motores, cajas y chasis, siete teléfonos celulares y dos millones de pesos en efectivo. Con este duro golpe, las autoridades estiman que lograron afectar las finanzas en 6.300 millones de pesos.
“El hurto de vehículos y motocicletas no es solo un delito contra la propiedad; es el motor de una cadena criminal que alimenta mercados negros, falsificación de documentos y, como se evidencia en esta operación, el tráfico de narcóticos”, indicaron las autoridades.
En los registros fueron encontradas múltiples sustancias controladas y sintéticas, entre ellas opioides y sedantes como Midazolam, Hidromorfona, Ketamina y Metadona, así como drogas ilícitas como 2CB (Tusi), clorhidrato de cocaína y más de 320 dosis de marihuana.
“Un hallazgo alarmante durante los registros fue la incautación de un robusto arsenal de sustancias controladas y sintéticas, lo que confirma el vínculo entre el hurto de vehículos y el microtráfico”, agregaron.
Las investigaciones continúan con el fin de establecer si hay más personas involucradas en estos hechos ilegales.