La visita de J Balvin a Cali tuvo como punto de partida el tradicional Barrio Obrero, donde el arte urbano de la ciudad se convirtió en protagonista de un encuentro que buscó conectar la música con los procesos culturales locales.
Durante su recorrido, el cantante recibió una obra del artista urbano Iván Salazar, quien le entregó una pieza en stencil de su serie “Miradas”, titulada Cómo nos vemos. La obra, centrada en la figura de un águila, resalta la biodiversidad de la ciudad y plantea una reflexión sobre la relación entre los seres humanos y la naturaleza.
“Escogí esta obra porque representa la biodiversidad de Cali, una ciudad llena de aves. A través de ella quise cuestionar cómo seríamos nosotros si los animales nos estuvieran observando”, explicó Salazar.
El artista señaló que el encuentro fue breve pero significativo. “Me preguntó por la técnica, agradeció la obra y la recibió con mucho interés”, afirmó, al destacar que el gesto permitió acercar al cantante al ecosistema creativo de la ciudad.

La visita dio paso a un espacio de diálogo entre artistas urbanos, colectivos y gestores culturales, quienes expusieron los avances del sector y las apuestas que posicionan a Cali como un referente en arte urbano en América Latina.
En ese escenario, la administración distrital presentó la proyección de la primera Bienal Internacional de Artes Gráficas, una iniciativa impulsada por el alcalde Alejandro Eder, que se realizará entre el 29 de septiembre y el 19 de octubre, con el objetivo de fortalecer y visibilizar el talento local en escenarios nacionales e internacionales.
Desde la Secretaría de Cultura, el subsecretario Julián Arteaga destacó la importancia de estos encuentros. “Estos espacios permiten visibilizar el talento de nuestros artistas urbanos y generar conexiones con escenarios internacionales”, afirmó.
La Alcaldía de Cali reiteró que este tipo de actividades hacen parte de una estrategia para reconocer el arte urbano como una expresión legítima de ciudad, capaz de generar oportunidades, fortalecer la memoria colectiva y contribuir a la construcción de tejido social.
Para Salazar, la entrega de la obra representa un puente entre distintas formas de creación. “Fue un momento muy bonito poder entregarle algo a un artista de reconocimiento internacional. Que lo reciba y lo valore es significativo, porque cada vez que lo vea recordará a Cali y sus expresiones urbanas”, señaló.
La visita de J Balvin permitió visibilizar el trabajo de artistas locales y consolidar a Cali como un epicentro cultural en la región, en medio de una apuesta institucional que busca proyectar el talento urbano hacia escenarios globales.
