La Policía y el Ejército realizaron una operación conjunta en zona rural del municipio de San Lorenzo, en Nariño, que les permitió destruir dos laboratorios para el procesamiento de narcóticos e incautar grandes cantidades de sustancias ilícitas, armas de fuego e insumos utilizados para actividades criminales de las disidencias.
Este golpe, según las autoridades, afecta de manera significativa las capacidades logísticas y financieras de la estructura criminal “Franco Benavides” de las disidencias de Iván Mordisco, la cual delinque sobre la vía Panamericana.
“Durante las acciones operacionales fueron incautados 210 kilos de clorhidrato de cocaína, 500 kilos de base de coca líquida y 36 kilos de bazuco, además de insumos químicos y equipos empleados para la producción de sustancias estupefacientes”, detalló el coronel Billy Ferney Lizarazo Ariza, comandante del departamento de Policía Nariño.
También se incautaron un fusil calibre 5.56, una escopeta, proveedores y munición, elementos que presuntamente eran utilizados para fortalecer el accionar criminal de esta estructura ilegal.
En medio del operativo, las tropas detuvieron a dos personas por los delitos de narcotráfico y porte ilegal de armas de fuego, quienes fueron dejadas a disposición de la Fiscalía.
“Este importante resultado operacional representa una afectación superior a los 2.100 millones de pesos a las finanzas criminales de esta estructura delincuencial, debilitando su capacidad para el procesamiento y comercialización de sustancias ilícitas en esta zona del departamento”, informó la Policía.
A esa estructura de las disidencias se le atribuyen múltiples atentados en la vía Panamericana, que conduce de Pasto a Cali.
En esa misma troncal, a la altura de Cajibío, fue donde las disidencias cometieron la masacre con explosivos que cobró la vida de 22 personas.
Días después, por medio de un comunicado, intentaron llamarlo un “error”, y tal y como reveló SEMANA, sus hombres trataron de comprar el dolor de las víctimas con dinero del narcotráfico, algo que provocó un rechazo enérgico de familiares de algunas de las víctimas.