Como Freiman David Velásquez fue identificada una de las seis personas asesinadas con ráfagas de fusil en la mañana de este martes en Ábrego, Norte de Santander.
Freiman era el líder juvenil de la Asociación por la Unidad Campesina del Catatumbo, ASUNCAT.

Tras conocerse la noticia, la Agencia Nacional de Tierras se pronunció. “Rechazamos de manera contundente el ataque armado que cobró la vida del líder campesino Freiman David Velásquez y sus acompañantes. Nos solidarizamos con sus familias, ASUNCAT y las comunidades que hoy resisten en medio del conflicto. Exigimos justicia, verdad y garantías de protección para el liderazgo social y campesino en el país”, escribió esa entidad gubernamental.
El joven, que ya había sufrido otros atentados, iba con su esquema de seguridad en una camioneta en la vereda Oropoma, en zona rural de Ábrego.

Entre las personas asesinadas en este atentado están dos de sus escoltas, quienes fueron identificados como Robinson Carvajalino y Sebastián Murillo.
El representante a la Cámara por Bogotá Gabriel Becerra, dijo: “Masacraron en Ábrego a Freiman David Velásquez, responsable juvenil de ASUNCAT, junto a integrantes de su esquema de protección y demás acompañantes. Un crimen atroz contra el liderazgo campesino y popular del Catatumbo”.

El congresista recordó que la víctima había acompañado la campaña presidencial de Iván Cepeda y pidió justicia.
“Freiman, ASUNCAT y cientos de líderes campesinos han acompañado con valentía la campaña del Pacto Histórico, la Alianza por la Vida e Iván Cepeda Presidente. Exigimos una respuesta inmediata contra los responsables que siguen sembrando el terror en el Catatumbo . No permitiremos que el miedo y las balas silencien al movimiento social y campesino”, expresó.

Aunque aún se desconoce quiénes fueron los autores de este hecho, según Indepaz, en esa zona delinquen integrantes del Frente Camilo Torres Restrepo del GAO ELN e integrantes del EM BMM Gentil Duarte.
Dos facciones armadas ilegales de las disidencias de las FARC y el ELN sostienen un enfrentamiento brutal en esa zona del país por el control de las rentas ilegales y territorial.

En una audiencia judicial, en la que los cabecillas del frente 33 se conectaron desde la selva, se conoció que incluso contrataron sicarios desde Medellín para cometer asesinatos en la región.
